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José Antonio Jiménez Muñoz, designado cartelista de la Esperanza de Triana 2021

La junta de gobierno, de acuerdo con la junta directiva del grupo joven, reunida en cabildo de oficiales en la noche del pasado jueves 10 de septiembre de 2020, ha tenido a bien, por unanimidad, nombrar a José Antonio Jiménez Muñoz como cartelista de la hermandad para anunciar la Semana Santa de 2021.

Nacido en Benalmádena en1978, muestra desde joven una clara predisposición para la pintura y asiste como alumno a una academia en el centro de Málaga. Tras ello marcha a Granada a estudiar Bellas Artes, finalizando su estancia en esta ciudad cursando el I máster de Patrimonio Cultural de la Iglesia, impartido por la Compañía de Jesús y la Santa Sede.

En el año 2007 finaliza el tercer ciclo de estudios universitarios, obteniendo la Suficiencia Investigadora y en la actualidad, prepara su Tesis Doctoral en el marco del Departamento de Historia del Arte dedicada a pintores malagueños del movimiento de Vanguardia en Málaga.

Son numerosos los premios que obtiene de pintura rápida y al aire libre y diversas las exposiciones colectivas en las que participa. Su primera exposición individual tuvo lugar en el año 2009 en el Castillo de Bilbil de Benalmádena y en el Casino de Torrequebrada. Posteriormente en el año 2011,el Centro de Exposiciones de Benalmádena acogió su obra, en una muestra antológica comisariada por el Dr. Juan Antonio Sánchez López, Profesor Titular del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Málaga y Director de Tesis del artista. Posteriormente en 2017, la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga acoge con gran éxito en el Museo “Jesús Castellanos”, una gran exposición recopilatoria de su pintura sacra y cartelería.

Su pintura desarrolla una fórmula académica y tradicional unida a la creatividad contemporánea y a una base conceptual irrenunciablemente moderna. Sus obras sacras crean un triángulo artista-obra-espectador en el que la emoción embarga al sentimiento religioso, cuya efectividad comunicativa proviene, en última instancia, de la capacidad subjetiva y la mirada del espectador. El artista toma como referencia la realidad y se concentra en cada momento y aspecto de ella, seleccionando fragmentos perceptivos que envuelve en atmósferas sugerentes, ofreciendo una expresión nueva de la misma. Su pintura se identifica con pincelada enérgica y rápida y así lo demuestra la largura de sus trazos, reinterpretando con ellos las bases clásicas del realismo y amplificándolo con la variedad de matices, incluyendo técnicas como “dripping” (goteo gestual) y tinta plana, sin descartar otros procesos experimentales que también relacionan su poética pictórica con el collage y los principios del arte abstracto. José Antonio concibe sus figuras pictóricas como esculturas, en las que cada pincelada viene a ser y aportar un punto de volumen de la misma. Desde un principio, traza un dibujo, marcando cada plano de color, que posteriormente fusiona para crear su propio lenguaje plástico.

Su obra sacra no es solo color, es materia real que se hace presente y se transfigura para visibilizar la unión del espíritu y la carne, del cielo y la tierra. En definitiva, la intención no es otra que hacer converger lo divino y lo humano. En ese proceso de humanización, la pintura de José Antonio hace reconocer la simbolización de los iconos, constituyendo emblemas religiosos e identitarios que hacen próximo a nuestro entorno el concepto de santidad y cercanía de la propia Iglesia. En definitiva, un reto es lo que el propio artista al concebir una imagen sagrada, creando un equilibrio entre la calidad artística y la transmisión espiritual que ésta alcanza, independientemente de su valor material.

Parte de una composición tradicional del cartel, en la que una imagen concreta y personalizada es el principal reclamo, bien centrada o desplazada,  para ello óleos, acrílicos y marcadores, complementando su creación con elementos geométricos como líneas y óvalos de enmarque e introduciendo, en algunas ocasiones, encabezado o pie(“faldilla”) para disponer una rotulación original con emblemas o signos en referencia a la imagen o hermandad en cuestión. En este punto, los tonos utilizados por el pintor juegan un papel importante tanto para el impacto visual que pretende definir el cartel, como en referencia a los colores idiosincrásicos de cada Hermandad. Sus composiciones no sólo buscan el equilibrio y la armonía de la imagen, sino también del colorido y la estética creando una unidad perfectamente equilibrada, aural, especial en cada caso.

En el referido ámbito de la cartelería cofrade, su obra más destacada es, sin lugar a dudas, el reciente Cartel de la Semana Santa de Málaga de 2019. Sin embargo, son muchas las ocasiones en las que el artista ha tenido a bien anunciar, a través de sus pinceles, la religiosidad popular de Andalucía; a saber: Cartel Semana Santa Vélez Málaga (2018), Cartel de la Semana Santa de Almogía (2018 y 2011), Cartel de la Semana Santa de Torredelcampo (Jaén, 2017), Cartel de la Semana Santa de Benalmádena (2017), Cartel del Corpus de Benalmádena (2005), Cartel 75 aniversario del Cristo de la Buena Muerte, Congregación de Mena, Málaga. (2017), Cartel XXV Aniversario del Santísimo Cristo de la Esperanza en su Gran Amor. Cofradía de la Salud. Málaga (2016) o el Cartel de la Coronación Canónica de Ntra. Sra. del Carmen de Málaga. (2004), entre otros.

La fecha de la presentación del cartel Esperanza de Triana 2021 se dará debidamente a conocer en los próximos meses a través de los canales oficiales de información y redes sociales de la hermandad.

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