Buenas, quería plantearos este debate: ¿Realmente merece la pena ser un “personaje” conocido en el mundo de las cofradías? Los periodistas que trabajan en programas cofrades, ¿ganan un sueldo decente? Y, en general, ¿hay gente que se lucre de verdad con la Semana Santa? En cuanto al prestigio, ¿sirve de algo? ¿Abre puertas o da ventajas en el ámbito empresarial o social de la ciudad?
Tomando como ejemplo a Curro Bono, el presentador de Al Cielo. En X me aparecen constantemente insultos hacia él (en esas cuentas sugeridas, la nueva —aunque ya no tan nueva— trampa del antiguo Twitter). A él, o a quien sea, ¿le sube el ego? ¿le compensa? ¿le aporta alguna ventaja real en algún ámbito? ¿O es simplemente el “que hablen de mí, aunque sea para mal”?
Cuando surge el tema de la importancia social de las cofradías en Sevilla, siempre cuento la anécdota de cuando se estaba organizando la boda de la Infanta Elena, que la Casa Real consultó al ayuntamiento a qué personalidad de la sociedad sevillana había que invitar a la boda, y la respuesta fue que al presidente del Consejo, entonces Antonio Ríos, que efectivamente asistió a la boda. El presidente ya ha perdido muchísimo de su prestigio, por las dimisiones, escándalos, candidaturas alternativas, etc.
Pués yo diría que,en la mayoría de los casos,claro que les merece la pena. A Curro Bono lo mantienen enganchado en 101 con su sueldo de periodista(más o menos grande,pero suficiente). A los colaboradores,porque hay demasiado egocentrismo suelto,y todo lo que llegue de más,bien recibido serà. Me da a mí que,el hecho de que engorden tu ego, es moneda suficiente (aunque el campo de batalla puede resultar menor). Solo hay que mirar la fauna que nos rodea,que por "likes" somos capaces de desnudarnos o insinuarlo,engañamos sobre la vida cotidiana,o vendemos aquellas vacaciones como el éxito más grande de nuestra existencia...viendo el panorama,¿os pensáis que por tocar un martillo,tener un carguito en una hermandad,o rodearte de cofrades VIP no mataríamos a nuestra abuela?