La gracia de un traslado así es la cercanía a las imágenes. Ya lo que han diseñado me parece excesivo...
Diseño de paso de palio para la Virgen del Desconsuelo y Visitación, obra de Antonio Castro. La estética elegida es el Regionalismo en su etapa más temprana: la de finales del siglo XIX y primeros del XX, anterior a la formulación cofradiera más difundida. La figura de José Gestoso —impulsor del Regionalismo sevillano y defensor de la cerámica trianera como arte— impregna toda la propuesta. Los recursos ornamentales proceden del Renacimiento sevillano reinterpretado, con influencias mudéjares que enriquecen el repertorio formal del conjunto. El Palio: Sobre terciopelo morado. Las bambalinas exteriores se inspiran en la azulejería renacentista de Niculoso Pisano o Cristóbal de Augusta. Techo y bambalinas interiores juegan con ornamentación más geométrica basada en diseños de Gestoso, centrados por un campo adamascado con una gloria que representa la Visitación según el modelo del altar del Alcázar. La Orfebrería: varales con altos basamentos abalaustrados y remates calados; peana inspirada en los cassoni italianos; jarras de original perfil con asas en forma de delfines; candelabros tipo piña rematados por faroles inspirados en relicarios renacentistas; y respiraderos decorados con tondos, cartelas y cerrados por dragones corpóreos en las esquinas. El Manto: Sobre terciopelo negro. Explora otro lenguaje propio del renacimiento, articulándose mediante cenefas concéntricas de arabescos por influencia del mudéjar. En su cola, dos ángeles mancebos sobre cuernos de la abundancia, tomados del retablo mayor de Santa Ana, sostienen el paño de la Verónica, rodeados por las Arma Christi.
El mismo día se presentó el diseño de los respiraderos del paso del Cristo de Pasión y Muerte, obra de Enrique Calero Rivera.
Diseño del banderín conmemorativo del centenario fundacional de la Hermandad de la Piedad de Málaga, obra de Alejandro Fabre Revilla. Los bordados serán realizados por Manuel Mendoza y la orfebrería por Juan Angulo.
Diseño de insignia para el cortejo de la Virgen de la Encarnación, obra de Antonio Castro. Será bordado por el taller de José Carlos Arcos de la Rosa. El presente proyecto toma como referencia la estructura y composición del Sinelabe desaparecido que aparece documentado en una fotografía de los años treinta. Esta pieza, por sus características artísticas, se atribuye a Juan Manuel Rodríguez Ojeda, artífice del palio de la Virgen de la Encarnación. La composición se resuelve a modo de lábaro, anudado en su parte inferior, enmarcado por una cenefa que recorre su perímetro, dejando una zona lisa estratégicamente colocada para permitir su colocación anudada, como la insignia primitiva. En esta cenefa se inscribe la leyenda “ECCE ANCILLA DOMINI” en la misma tipografía gótica que presenta el Sinelabe original. De este modo se ha transformado la significación original de la insignia, manteniendo y respetando íntegramente sus cualidades y propiedades artísticas. El remate superior se corona con una jarra de azucenas de plata, elemento que alude simultáneamente a la Encarnación y a la Pureza de la Virgen María.
Proyecto de simpecado para la Hermandad de la Soledad de La Rambla (Córdoba) La proyección del diseño es obra de Taller el Valle (Manuel Zapata), en estilo rococó, tomando como referencia las corrientes estéticas de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. La ejecución del trabajo de bordado ha sido confiada a Pedro Pablo García García. La composición parte de una cenefa de ces, tornapuntas y ramos de pequeñas flores y hojas en torno a un óvalo central. Timbrado con corona en alusión a la realeza de María, este albergará una pintura de la Santísima Virgen, cuya ejecución ha sido confiada al mismo taller.
Diseño de manto para la Virgen del Amparo de Cumbres Mayores, obra de Antonio Castro. Diseño inspirado en la obra de Patrocinio López, bordadora sevillana del s. XIX, y en concreto en la saya de Nuestra Señora del Amparo que se le atribuye, que cuenta con una composición asimétrica y vegetal de gran naturalidad, como acostumbraba el taller en los años finales de su producción. La cenefa perimetral tiene motivos vegetales modulares, de mayor volumen, de la que nace la rama central del campo; y el campo central tallos, flores y hojas pequeñas en roleos orgánicos, sin simetría marcada. El objetivo perseguido es que manto y saya se perciban como un conjunto unitario, concebido a la vez.
Diseño de paso para la patrona de San Roque, la Virgen de la Coronada, obra de Antonio Castro. El paso se ha concebido como un altar itinerante, capaz de realzar tanto la imagen de la Virgen como la solemnidad de su procesión. Desde el primer momento se planteó que fuera una obra de orfebrería, por lo que el diseño mira a finales del siglo XIX y principios del XX, tomando como referencia los grandes pasos de aquel periodo para lograr un conjunto de sabor antiguo que no desentone con la historia de la Coronada. La puerta de salida del templo, excesivamente pequeña, obligaba a cierta contención en altura; aun así, se ha logrado un efecto ascendente piramidal en el que la Virgen ocupa el punto más alto del conjunto. Los respiraderos, de modelo antiguo “de caja”, presentan un marco perimetral con decoración vegetal clásica —acantos, roleos, canastos— y dos cartelas con la escena de la Coronación de la Virgen y el escudo de la ciudad. Una canastilla ochavada, a modo de escalón, refuerza ese efecto ascendente y facilita la disposición de las tradicionales esquinas de nardos. En el proyecto se contempla la continuidad de la actual peana de la Virgen, de grandes dimensiones. La iluminación ha sido uno de los mayores retos, dado el fuerte viento propio de la zona: se han diseñado candelabros altos, de carácter vegetal y ascendente, resguardados mediante guardabrisas, cuatro en las esquinas con siete puntos de luz cada uno y dos mecheros en la peana con tres puntos cada uno, sumando 34 puntos de luz en total.