Nos giramos en redondo desde donde veíamos la anterior foto del tranvía y nos adentramos en el PARQUE DE MARIA LUISA y, en uno de sus rincones, nos encontramos a mediados de los años sesenta a este buen señor que, con su puestecillo más o menos “estable”, ofrece sus productos a chicos y grandes: desde altramuces, caramelos, cromos, cintas “para hacer llaveros” y globos -para los pequeños- hasta unas cajetillas de tabacos o incluso cigarros sueltos para los más grandes, solventando así alguna que otra necesidad perentoria que teníamos los que, como yo, le daban al tabaco por aquellos tiempos… No sólo en el Parque sino en muchos otros puntos de Sevilla abundaban estos puestecillos que daban trabajo e ingresos (no creo que muchos) a quien los regentaba y satisfacían -como hemos dicho- a quienes a ellos acudían. Al señor de la foto, ciertamente, no lo recuerdo, siendo que yo más bien tengo in mente a otro que solía situarse por la zona de la llamada Torre Sur de la Plaza de España y quiero recordar que se llamaba “Ruperto”, pero no estoy nada seguro, pues hablo de hace ya más del medio siglo, pero, por si acaso…. ¿Alguien del Foro recuerda a algún “pipero” con ese nombre? (Foto: Twitter). Saludos cofrades. .
Y hablando de la PLAZA DE ESPAÑA, pasamos a contemplar esta bella fotografía que en el año 1952 plasmó Nicolás Muller de parte de tal magna obra de nuestro amigo Aníbal González, concretamente de su cuerpo o edificio central (que ya por entonces albergaba el Cuartel General de Infantería o “Capitanía General”) , con la ría por delante, uno de los cuatro puentes que la salvan (concretamente el dedicado al Reino de Castilla), uno de sus artísticos faroles al inicio del mismo una barquichuela de pedales navegando por sus aguas y ocupada por quienes seguramente serían padre e hijo…. Siempre es un encanto (salvo acaso los días y horas en que aprieta fuerte la solana) el pasear por este lugar de nuestra Ciudad, que la verdad sea dicha por ello acaso deberíamos verla más por acá en las muchas instantáneas que allí se han tomado por propios y extraños a lo largo de los años…. (rima y todo, je, je…). (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Habiéndonos venido el aire “Castrense” y dado que estábamos en la zona de la Plaza de España, andamos unos cuantos pasos hacia el sur, alejándonos del centro de lña ciudad y, en el denominado PASEO DE LA PALMERA (o “Avenida” para otros) nos aposentamos en un punto del mismo para contemplar unos momentos del Desfile militar que en tan larga vía pública hispalense estaba teniendo lugar durante una festiva jornada del mes de Abril del año 1939, recién acabada la guerra civil, siendo que ante nosotros -y captado por la cámara fotográfica- vemos pasar un provisional “blindado” que no era otra cosa que un gran camioneto a ruedas MC-36 de la marca “Hispano Suiza” que había sido adaptado y equipado para la lucha armada con una especie de torreta central… con lo que de esta forma habeía combatido en el llamado “bando nacional” en la contienda recién terminada…. No deja de ser una curiosidad la existencia de esta añeja fotografía y por ello no nos resistimos a plasmarla por acá, en esta serie de entradas que van llegando ya a su provisional final… (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Y …¡¡bueno!!.... habiendo ya re-tomado el contacto con el grupo forero y tras esta quincena de entradas a la Sevilla de antaño… ¡¡nos ausentamos hasta la próxima!!... haciéndolo con esta curiosa instantánea casi cenital que nos plasma ese PASEO DE LA PALMERA (en el que nos encontrábamos viendo el desfile militar) pero retratado en el año 1929 (el de la Exposición Iberoamericana) a la altura del Pabellón de Agricultura, del de Cuba. del de República Dominicana y la zona de San Diego e Isaac Peral, siendo lo más destacable la presencia de esas farolas alineadas en el centro de la calzada que por entonces- y durante unos cuantos años, existían en el centro de esa larga Avenida o Paseo que debe su denominación a una gran palmera que en el año 1910 radicaba en lo que entonces fue el final de esta salida de la ciudad hacia las zonas del Sur. Bautizada, pues, como “de la Palmera” en el año 1910 tal prolongación del Paseo de las Delicias…. recordemos cómo en el año de 1920 pasó a ser llamada oficialmente como “Avenida de la Reina Victoria” (ese sería el nombre que tendría el lugar, pues, al tiempo de tomarse la foto que comentamos), lo que con la llegada de la Segunda República sería transmutado por la denominación de “Avenida de Mayo”, que, finalizada la guerra civil, pasaría a ser cambiado por la de “Avenida de la Victoria”, que oficialmente duraría hasta el año de 1980 en que se cambiaría hasta la ya definitiva y actual adscripción a “…de la Palmera” por el que, ciertamente, nunca había dejado de ser conocida ni por nosotros mismos ni por nuestros mayores…. Pues…¡¡ea, amigos!!.... desde la Palmera…. ¡¡nos despedimos hasta la próxima!!. Un abrazo a todos y a todas… (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Bien, pues desde La Palmera, donde nos habíamos quedado en la última entrada, retornamos camino del centro de la Capital… y como lo estamos haciendo en estas jornadas en las que ha vuelto el calor y nos ha sido recordado recientemente en una página del Facebook…. pasamos a añorar la presencia en nuestras manos de aquel añejo refresco conocido como LA “ZUMBINA” que tanto trasegábamos en nuestra niñez y juventud, pasando ahora a ver del mismo un conocido anuncio que se propagó por la Sevilla de antaño en periódicos y revistas así como en algún que otro cartel publicitario de la que se fijaban en vallas, medianerías y fachadas de los bares, por no decir los que algunas veces se lanzaban por la radio (la tele no fue empleada para tales fines) con anuncios comerciales en los que destacaba el conocido slogan o soniquete que repicaba en las ondas diciendo “¡El mejor refresco!”… “¡El mejor refresco!”….. Fue la “Zumbina” una marca lanzada al mercado por la denominada “Unión Industrial y Comercial de Sevilla” (que también fabricaba una gaseosa denominada “La Unión”) y era una refrescante bebida elaborada a base de zumos de frutas (con vertientes de limón, naranja y cola), productos ellos que eran realizados en un recinto industrial radicado en la Ronda de Capuchinos, que primeramente repartió sus productos por la ciudad mediante carros más o menos frigoríficos tirados por caballerías (alguno de ellos hemos visto por acá en añejas fotografías) y que luego, ya en los sesenta, lo haría en camionetas mayores o menores que hicieron popularísimo este producto en la Sevilla de nuestros padres y de los que ya frisamos una cierta edad…. Aquello se dejó ya de fabricar ante el empuje de las nuevas marcas, pero siempre nos acordaremos de todas aquellas “carbónicas” autóctonas pensando… ¡¡Y que ricas estaban!!. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. -
Una vez refrescados con la “Zumbina” reiniciamos la marcha y, cruzando el río, venimos hasta la PLAZA DEL ALTOZANO, donde nos detenemos un momento en los primeros años treinta para contemplar el estado que, por aquellos tiempos, presentaba la conocida “Casa de las Torrecillas”, de la cual lo que más nos llama nuestra atención es que el local de sus bajos (en el que posteriormente y durante muchos años radicó un locutorio/centralita de la Telefónica) había sido adquirido -en propiedad o alquiler- para abrir allí alguna agencia del novísimo “Banco Internacional de Industria y Comercio”, flamante institución financiera fundada en el año 1924 por diversos hombres de negocios, entre los que hemos de destacar a Don Fidel Romeu Pagés, Conde de Barbate y famoso propietario pesquero de Almadrabas y salazones en el golfo de Cádiz y en las Islas Canarias, siendo que a la derecha (casi ya esquina con Pureza) vemos, donde luego se abriría una longeva “Gestoría”, que existía al tiempo de tomarse la foto un establecimiento de bebidas -con sillas y mesas en el exterior- denominado “La Reforma”, del que seguramente sería también la primera planta …. pues -curiosamente y para mucha sorpresa mía- por encima de tales sus ventanas vemos pintado en la fachada del edificio un artístico rótulo anunciando el “Anís Pierrot”, del cual y por muchos años, mi abuelo Pablo García Barba fue exclusivo representante para toda Espala al igual que de muchos otros productos “espiritosos” producidos por su amigo José Prieto en la localidad sevillana de Constantina…. No sólo, pues, nos hemos deleitado con la fotografía en sí… sino que, además, algo de la misma hasta nos ha retrotraído a la historia de la familia--- ¡¡Qué cosas!!. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. -
Bien, pues desde el altozano y dado que no hemos encontrado hora para cortarnos el pelo en los famosos “Pajaritos” de la Calle Betis, pues… hemos decidido darnos una vuelta y por toda la CALLE CASTILLA adelante, adelante nos hemos llegado nada menos que a la vera del TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DEL PATROCINIO, que estaba en algunas que otras obras de reformas cuando hemos llegado allí exactamente el 8 de Junio de 1964 a tiempo de ver cómo J. Bouwman captaba con su cámara esta fotografía en la que vemos circulando por dicha conocida Calle Trianera a uno de aquellos tranvías que pudiéramos llamar “interurbanos” y que, como vemos, conectaba Puebla del Río con Camas… pasando por Sevilla, naturalmente, que es donde le ha sorprendido el fotógrafo para, así, contemplar nosotros ese inmortalizado momento del ayer de nuestra Ciudad… Como vemos el tranvía era el número 176 y nos venía con su enhiesto trole en su cabeza tractora, que va tirando de su oportuno remolque, a la vez que se cruza con un Seat-600 que va en dirección contraria y que a su vez rebasa a un Gordini estacionado, en tanto qe un Citroen dos caballos parece ser rebasado por el aparato tranviario, que en la fotografía deja a nuestra izquierda esa futura Basílica del Cachorro y a nuestra derecha el antiguo Palacete que existía donde hoy se alza ese moderno inmueble con gimnasio en los bajos…. en tanto que por detrás van quedando muchos de los antiguos edificios de la Calle, que no aprecio ver tan cortada como ahora por la ancha Ronda de Triana… aunque imagino que ya rondaría por los bajos de alguno de ellos ese establecimiento de “Casa Martín” en el que hemos parado alguna vez que hemos ido a rezar al Cristo de la Expiración, amén de -acaso- tomar la sombra en esa cercana “Torre Pelli” que, al tiempo de tomarse esta vieja fotografía, era algo que nadie de por allí, cercano o lejano, pudiera imaginarse que alguna vez existiría en sus inmediaciones…. Por ello, yo, de momento…. ¡¡Prefiero quedarme con el tranvía!! (Foto: Facebook). Saludos cofrades. -
Bueno… pues, de hecho, ¡¡sigo quedándome con el tranvía!! Aunque no con el que contemplábamos en la fotografía anterior (el 176) por la Calle Castilla, sino con el artefacto número 179 que, asimismo arrastrando su remolque, vemos marchando a finales de los cincuenta no muy lejos de aquellos finales “castellanos” donde radica el venerado Cachorro… y ello porque a este nuevo artefacto le contemplamos a poco de haber salido desde la localidad de Camas y, rumbo hacia La Pañoleta, le vemos yendo a toda mecha por lo que era la antigua Carretera N-630 y que de un tiempo a esta parte lleva el nombre de CALLE DEL POETA MUÑOZ SAN ROMÁN , aún perteneciente a la vecina localidad camera, siendo que la fotografía me suena que está tomada desde los desmontes que siguen estando en uno de los costeros de la misma, un poco más arriba la zona cercana a donde hoy confluye allí la Calle de Marcelino Camacho y en la que -al tiempo de la instantánea- existía allí un gran espacio, cerrado por una tapia (parte de la cual me parece subsiste cercanamente a un establecimiento denominado “Autorrecambios Castilla”) con parte dedicada al esparcimiento de propios y extraños en el que radicaba ese establecimiento de bebidas que vemos anunciándose con el letrero luminoso en el que se reconoce claramente el irregular cuadrilátero de lados algo curvos dentro del cual figuraba ese nombre de “Zumos Vida” que algunos de nosotros seguramente hemos tomado de chicos…. aunque humildemente reconozco que no me iban mucho… Digamos, por último que ese “Poeta” a quien está dedicado ese tramo camero de la N-630 era DON JOSÉ MUÑOZ SAN ROMÁN, maestro de escuela, poeta, dramaturgo, novelista y periodista que había nacido en la propia Camas en 1876 y falleció en la Sevilla de 1954, siendo que en lo que más destacó fue en el arte de la poesía, de cuyas obras se editaron varios libritos recopiladores como los titulados “Barquillos de canela”, “Fábulas en prosa”, “Glosas del dolor” o “Mariposas”, amén de las muchas que fueron publicadas -casi una diaria- en las ediciones madrileña y sevillana del periódico “El Liberal”, para el que trabajó gran parte de su vida…. siendo que a poco de su muerte sus paisanos cameros le dedicaron ese tramo de la vieja carretera, a la que opusieron a su nombre, a modo de homenaje… En fin….. ¡¡Que ahora sí que decimos adiós a nuestros amigos los viejos tranvías!!. (Foto: Elferrocarrilenandalucia.com). Saludos cofrades. ,
No nos vamos muy lejos del lugar anterior, por cuanto que nos venimos a contemplar el estado que, en los primeros años sesenta y con un Seat-600 y un Simca-1000 en su calzada, tenían los finales de la CALLE MOSQUERA DE FIGUEROA, sita por los confines del Barrio de Triana y de la que vemos el estado de su confluencia con la hoy día denominada “Ronda de los Tejares”, de la que en la fotografía se ve allá a lo lejos solamente el espacio terrizo -muy utilizado para aparcar coches, a los pies del talud de lo que era la antigua Carretera a Cádiz y Huelva, actualmente coinvertida en una rápida vía circulatoria, aunque esa elevación de terreno siga hoy existiendo justo en ese punto… Punto ese del que, en la fotografía de Joaquín Fernández Baena, vemos cómo eran todas unas edificaciones bajas las que existían por entonces, de las cuales actualmente creo que sólo subsisten ese espacio conocido como “El Corral de Leopoldo”, radicado en el número 10 de la Calle y una pequeña casa baja justo en la acera de enfrente (el número 9) siendo que lo demás son modernas construcciones -no de muchas alturas, eso sí- y entre las cuales hasta radica una Agencia de Asistencia domiciliaria…. ¡¡Qué cosas!!. Conforme hemos hecho en la entrada anterior, digamos que el “titular de la calle” fue nada menos que un señor llamado DON CRISTÓBAL MOSQUERA DE FIGUEROA, poeta renacentista nacido en la Sevilla de mediados del siglo XVI, que escribió unas cuantas obras entre las que habremos de destacar una llamada “El Conde Trivulcio”… la cual le trajo tantos dolores de cabeza que hasta llegó a renegar de su autoría…aunque acabaría reconociéndola… siendo que, en sus últimos años se retiró a una casa que poseía en Écija donde vendría a fallecer allá por el año de 1610…siendo que, unos tres siglos más tarde -o más- su nombre serviría de inspiración para bautizar esta calle sita más o menos “donde se terminaba Sevilla”…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Bien. pues seguimos con otra antigua fotografía de Joaquín Fernández Baena y continuamos en los casi confines del Barrio de Triana,. por cuanto que nos hemos venido hasta la PLAZA DE SAN MARTÍN DE PORRES para ver el estado que a finales de los años ochenta mantenía el Puesto de chucherías existente por allí, con un taxi de los negros con taya amarilla estacionado por detrás, en esa Plaza que a lo largo de los años se ha venido mostrando bastante “infantil” pues ha sido históricamente tradicional la presencia en ella de calesitas o cacharritos para los más pequeños, aparatos ellos a los que hemos visto por aquí de vez en cuando plasmados en añejas fotografías del lugar…. y alguno de los cuales se ha venido manteniendo hasta nuestros días, frente por frente al “Mercado de San Gonzalo” y en la casi esquina con esa calle que lleva -nada menos- el nombre de “Calle de la Giralda”… ¡¡Ahí es ná!! Por lo que respecta al nombre de la Plaza….los más mayores recordaremos aquella Película que tanto nos emocionó y hasta nos hizo llorar en nuestra niñez o juventud y que llevaba por título el de “Fray Escoba”… siendo que aquel fraile era ese Martín de Porres, llamado oficialmente Juan Martín de Porres y Velázquez, nacido en el virreinato del Perú ya avanzado el siglo XVI, hijo de un noble burgalés y de una mujer de raza negra, que profesó en los frailes dominicos, que aceptó los trabajos más bajos en los conventos en los que estuvo -como el de barrendero- y que tuvo la dicha de ser el primer santo mulato de la historia americana, siendo que su pía vida le llevó a ser canonizado en 1962 por el Papa Juan XXIII, siendo de por aquellos entonces esa película antes citada, en la que dio vida al santo protagonista el actor René Muñoz y que obtuvo un gran éxito en aquellos tiempos…. de todo lo cual pasaría a derivar la denominación de esta hermosa amplitud o plaza en nuestra Ciudad de Sevilla a la vera de las antiguas cocheras de los tranvías y de las siempre llamadas “calesitas del Tardón”… (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Seguimos en los confines trianeros, pero vamos a dirigirnos hacia la zona sur de los mismos, ya cerca de lo que serían Los Remedios y el “Parque de los Príncipes” para detenernos – nada menos que entre las calles dedicadas a Rubén Darío y a Blas Infante- en la llamada CALLE DE SAN JOSÉ DE CALASANZ para contemplar -en foto más o menos tomada desde la esquina con la Calle del Darro- el aspecto que, a finales de los años sesenta, ofrecía el COLEGIO que lleva el mismo nombre del Santo de la Calle, centro educativo de los escolapios que había sido inaugurado en torno al año 1960 y que, recordemos desde nuestro punto de vista cofrade, fue visitado por la Esperanza de Triana durante aquellas “Misiones Generales” del año 1965 , visita en cuyo transcurso desde los días 28 al 30 de Enero, se celebró en su honor un solemne Triduo en una de las lectivas aulas del centro, presidido por la Imagen de nuestra querida Dolorosa de la Capilla de los Marineros… Hoy día, el C.P. San José de Calasanz de Triana y con algunas digamos que “·fatiguitas” que de vez en cuando aparecen en la prensa y medios de comunicación relacionadas con vandalismos e incivilidad, sigue desarrollando su lectiva labor en la llamada “Barriada del Carmen”, dedicado a los más pequeños de Educación Infantil y Primeria, imbuído en el fondo por aquel pensamiento del fundador de todos los centros calasancios, aquel Santo que naciera en la pequeña localidad oscense de Peralta de la Sal a mediados del siglo XVI y que sería uno de los grandes pensadores a lo largo de la historia en asuntos relacionados con la educación cristiana… (Foto: Facebook). Saludos cofrades. ,
¡Ufff!!.... Estando en los confines de Triana nos acordamos de,.,,, ¡¡nuestra cita para cortarnos el pelo en “Los Pajaritos”!!.... por lo que casi nos desandamos todo lo andado, aunque atravesando por los Remedios y -dejando atrás calles de Vírgenes y Vírgenes- nos llegamos -una vez más- a la CALLE BETIS, donde resulta que, finalmente, nos atiende con sumo gusto el amigo Manolo, quien tras dejar que hagamos algunas carantoñas a los canarios y demás pájaros que tenía colgados en las paredes del establecimiento (de ahí el nombre que le puso su padre cuando lo fundó allá por 1923) nos ha dejado lisa y llanamente como un pincel en cabello y barba, despidiéndonos del mismo hasta que volvamos alguna que otra vez por allí, lo que haríamos antes de que, tras su fallecimiento a finales de los setenta, el emblemático lugar de brillantinas, navajas, brochas y tijeras, pasara a mejor vida y a formar indeleblemente parte de “La Sevilla del Ayer”…. Y… bueno… al salir ya con un nuevo look a la trianera Calle Betis, pues resulta que a pocos metros de la peluquería… ¡¡nos hemos encontrado con EL PALI””… con ese Francisco de Asís palacios Ortega al que todo el mundo conocía con aquélla denominación (“Pali” por aquí, “Pali” por allá), al que los un poco eruditos bautizaron con el sobrenombre de “El Trovador de Sevilla” y a quien el acervo popular recordará siempre por las decenas y decenas de “sevillanas” que para cantar y bailar compuso a su largo de su vida (que terminaría en 1988 cuando nos dejó a la joven edad de sesenta años) y a quien el mundo cofrade siempre recordará por su presencia en numerosos actos así como su parentesco -eran orimos hermanos- con el recordado capataz Rafael Días Palacios y, ¿como no? con el hijo de éste, el actual “Fali”, que tantas alturas nos lleva por la calle cuando le vemos mandar un paso… Y… bien, pues aprovechando el encuentro, pasamos a ver al popular “PALI” em esta bonita fotografía tomada en los primeros setenta en la Calle Betis, a los pies del “Faro” y casi frente a la Barbería en la que habíamos estado, con el río a la vera y, más hacia allá, el viejo caserío de la Ciudad…presidido por nuestra amiga ¡La Giralda!! a la que el Pali dedico más de alguna letra de sevillana como la que, aplicándosela a él, tras su fallecimiento. pues resultaría que…. “Fue su campanero de verdad y ya dejó de repicarla" (Foto: Facebook) Saludos cofrades. ,
Bien, pues ya que estamos de nuevo en lo que es la zona del Altozano, reviramos en La Cinta y nos introducimos en esa vía pública que lleva el precioso nombre de CALLE DE LA PUREZA, la cual nos la recorremos casi enterita hasta que nos detenemos en el año de 1907 casi a la vera de Señá Santana para ver el mismo panorama que se captó en esta conocida fotografía de “Thomas”, en la que podemos ver cómo a la derecha surgía la entonces -y por muchos años- llamada “Calle de Vázquez de Leca” (hoy día “del Párroco Don Eugenio”) en tanto que a la izquierda asoma la llamada “Casa de las Columnas” y por el centro una calzada bastante pedregosa en la que dos muchachas parecen posar para el fotógrafo que pasó a inmortalizarlas de la forma en que vemos… Recordemos que el nombre de “Calle Pureza” se concedió en el año de 1859 como homenaje a tan hispalense definición de la Inmaculada Concepción, uniéndose bajo esa denominación dos previas calles trianeras paralelas a la del Betis y al Guadalquivir: la llamada “Calle de los Olleros”, en las cercanías del Altozano por radicar allí los dedicados a la confección y arreglo de ollas y cacerolas agrupados en gremios que tenían sus residencias por allí y la ya llamada “Calle Larga”, que tras la curva inicial se extendía ya más o menos recta hasta las cercanías del Convento de los Remedios, siendo a la misma a la que daban los costeros del Templo de Santa Ana y la antes citada “Casa de las Columnas”, edificada ésta en el año de 1780 para albergar al llamado “Colegio de Navegantes” y sus oportunas oficinas relacionadas con diversos movimientos en el cercanísimo Muelle de la Ciudad que por allí estaba ya dispuesto a perderse en el antiguo Meandro de los Gordales… ¡¡Pureza y Triana”!!... ¡¡Triana y Pureza!!... dos nombres a los que, acaso habría que unir el de ¡Esperanza” y, aglutinando a todos ellos, el de…. ¡¡SEVILLA!!. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. -
Bien, pues desde tal zona de Pureza y Santa Ana, seguramente por la Calle de Luis de Cuadra volvemos a salir al espacio de la CALLE BETIS y lo hacemos más o menos por la misma época que la fotografía anterior para contemplar el magno aspecto que, atracado junto a nuestra amiga la TORRE DEL ORO, presentaba este hermoso vapor al que la cámara de un entonces joven alemán llamado Otto Wunderlich capturó fotográficamente en tanto que echaba humo por su airosa chimenea… dándose así fe de que la sala de máquinas del navío estaba en funcionamiento, bien arrancando o bien procediéndose a su apagado….siendo que, a su vez, nos mostraba los dos mástiles de los que disponía la airosa embarcación así como alguno de los botes salvavidas que llevaba a bordo, por aquello de “por si las moscas”…. Allá al fondo, contemplamos algunos de los viejos tinglaos de la zona del llamado “Muelle de la Aduana”, cercano a la Torre, en tanto que más allá de la misma atisbamos a vislumbrar el antiguo caserío de esa zona baja de la ciudad, rematado -semioculta por los ramajes del arbusto de la izquierda- por nuestra querida amiga la Giralda, naturalmente…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. -
Repasado el río, dejamos atrás al vapor, a la Torre del Oro, a la de la Plata, nos intrincamos por la zona de las antiguas Atarazanas y nos llegamos hace algo más de un siglo a una zona en la que se levantaría el actual Edificio de Correos y en cuyo centro de la misma estaba la existencia de lo que vemos: EL ARCO DEL ALFOLÍ, sito en el centro de un callejón corto e históricamente mal empedrado, aunque en la foto le vemos con el adoquinado con el que se le pavimentó en 1910 y que duró poco por cuanto que alrededor de una docena de años más tarde se remodeló urbanísticamente toda aquella barreduela y, como decimos, lo que vemos pasaría a ser ocupado por el magno inmueble de Correos y sus aledaños… Ese nombre de “Alfolí”, más extensamente “Alfolí de la Sal” está íntimamente relacionado con ese vital producto que -una vez recogido en el cercano Muelle de la Sal- era llevado a la oportuna nave del Almirantazgo para su pesaje y tasación previa a su distribución y venta… siendo que eso del “Alfolí” fue la última denominación de la zona y del Arco que contemplamos en la misma, dado que a lo largo de la historia el lugar había recibido otras denominaciones, como por ejemplo: “Estanco de la Sal” (por lo que antes decíamos), “Calle de la Aduanilla” (por el fisco que gravaba la sal que nos ocupa), en 1839 se la bautizó como “Calle del Arquillo del Aceite” (con bastante vinculación -pues-al cercano Postigo del mismo nombre) y en el año de 1880 se la bautiza ya definitivamente como “del Alfolí” que era el que llevaba al tiempo de la foto y cuando se decidió su supresión y derribo… En fín…. ¡¡cosas de Sevilla!!... que pasaron ciertamente a la historia pero que aún subsiste en el imaginario de nuestros mayores, pues de vez en cuando muchos de nosotros les hemos escuchado (más antaño que hogaño, eso sí) alguna referencia a lo que era la “zona del Alfolí” ese punto de la Avenida en el que, junto a Correos baja la Calle del Almirantazgo hacia la de Tomás de Ibarra…. (Foto: Fototeca U.S.). Saludos cofrades. -
Desde el viejo Alfolí de la Sal y andando en paralelo al río arriba, nos llegamos a la CALLE DEL MARQUÉS DE PARADAS para recordar un flamante elemento muy representativo del Ayer sevillano y al que hace bastantes entradas que no veíamos ni mencionábamos por acá, siendo que abrimos una nueva entrada dedicada a aquella especie de “Foro Romano” que fue el llamado “INSTITUTO DE HIGIENE DEL DOCTOR MURGA” (conocido lisa y llanamente como el “Centro Hidroterápico”) e inmueble que, por encargo de su fundador Don Leopoldo Murga Machado, se construyó entre los años de 1905 y 1907 conforme planos arquitectónicos de Francisco Franco Pineda para albergar la residencia del mencionado Doctor, su clínica, su laboratorio, sus dependencias de atención a los pacientes, etc. en un estilo todo ello un tanto neoclásico e inspirado en el londinense “Museo Británico” con un cuerpo central y varios adláteres, adornados con diversas estatuas en sus jardines (como la que vemos en la foto que dejamos sobre estas líneas) que fueron un referente identitario en esa zona de la Sevilla de nuestros abuelos… Y es que, cesada la actividad médica en su interior, el gran inmueble fue cerrado en el año de 1930 y permanecería hasta casi veinte años después en jun estado de abandono y progresivo deterioro, hasta que se produjo su derribo y destrucción de todas sus paredes, columnas y estatuas, ya en el año de 1958, quedando el solar completamente libre y diáfano para… posteriormente, alzarse sobre el mismo el inmueble que pasaría a albergar en sus bajos el por aquellos tiempos llamado ”Ambulatorio de la Calle del Marqués de Paradas”, con lo cual -al menos- la sanidad continuó estando algo presente en el mismo sitio… ¿no?. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. -
Bien… pues desde el antiguo Centro del Doctor Murga y dado que nos enteramos del siniestro… nos venimos corriendo hasta la PLAZA DE SAN FRANCISCO, donde llegamos en la jornada del 6 de Agosto de 1918 a tiempo de ver cómo se encuentra ardiendo -víctima de un pavoroso incendio- el edificio de la ANTIGUA AUDIENCIA PROVINCUAL DE SEVILLA, fuego aquél que afectó gravemente a lo que era el “continente” del inmueble en sí y, en especial. a su “contenido”: cientos y cientos de legajos y expedientes de todo tipo que se vieron destruidos o muy seriamente afectados, tanto, que fueron un tanto escasos los papeles que se pudieron “salvar de la quema”, nunca mejor utilizada la expresión… Aquel incendio (cuyos momentos vemos en la primera de las fotografías que dejamos sobre estas líneas) afectó al inmueble, que básicamente era el mismo que había sido construido entre los años de 1595 y 1597 por orden de Felipe II, que vió terminada su fachada a la Plaza en el año de 1606, la cual se mantendría incólume hasta que en 1818 se le volvió a reformar y que se completó con la instalación de un reloj en la misma en el año de 1848, siendo que así estaba cuando le sobrevino aquel voraz incendio que nos ocupa, tras el cual sería reconstruido y remodelado en obras dirigidas por nuestro amigo Aníbal González, que lo dejaría conforme podemos apreciar en la segunda de las instantáneas que contemplamos, existiendo de tal forma hasta que, rota ya su vinculación con la Administración de justicia en los primeros setenta y trasladada la Audiencia al Prado de San Sebastián, el inmueble pasaría a ser algo remodelado ya posteriormente por Rafael Manzano para servir de sede a la entonces “Caja de Ahorros de San Fernando”, con lo que comenzaría ya lo que podemos denominar como “otra historia” para el caserón en cuestión, en el que siempre quedará -eso sí- el recuerdo de aquel siniestro incendio merced a la Placa que a tal fin colocó en uno de sus muros el Colegio de Abogados de la Ciudad…. (Fotos: Facebook). Saludos cofrades. .
Dejando atrás la Plaza de San Francisco, con aquel incendio de la antigua Audiencia, por vericuetos tortuosos nos llegamos en el año 1953 a la sevillanísima PLAZA DE SANTA CRUZ, donde nos detenemos a contemplar a una buena señora que no sabemos si estaba pidiendo limosna o -simplemente- tomando el sol en la justa esquina de la indicada Plaza con la CALLE SANTA TERESA, a los pies de ese inconfundible edificio de su “número 1” que sigue casi exactamente tal cual -al menos en su aspecto exterior- casi unos tres cuartos de siglo después de tomarse la fotografía como fondo al retrato de la buena mujer… No ya todo ese tiempo que antes dijimos, sino que mucho más -casi cerca del siglo el bello inmueble ha venido albergado el “Consulado de Francia” en nuestra Ciudad, para prestar servicio a ciudadanos galos que tienen residencia o negocios en la zona andaluza, siendo que acaso por la bajada de actividad o por la influencia telemática que hacía menos preciso el trato directo, tal actividad consular fue suprimida en el cercano 1 de Septiembre de 2019 y centralizada toda en la madrileña Calle de Salustiano Olózaga (con oficinas “sevillanas” que para ciertos aspectos siguen en la Plaza del Duque y en los finales de la Avenida) aunque en ese inmueble del número 1 de la Plaza de Santa Cruz< hispalense siguió durante algún tiempo funcionando el “Institur Francais” de nuestra Ciudad que, finalmente echó el cierre para que el gobierno galo, propietario del bello caserón desde que el mismo lo construyese en 1923 en un claro estilo regionalista el arquitecto Talavera y Heredia, lo haya enajenado con vistas, al parecer, a ser dedicado a residencia particular, aunque no dejan de escucharse “campanas” sobre de que lo van a pasar a relacionar con el mundo de la hostelería…. ¡¡Veremos!! (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Bien…. Pues nos está llegando la hora de la momentánea despedida… y lo vamos a hacer con esta bonita fotografía -nada antigua- en la que vemos al fondo la CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ANGELES (de “los Negritos” dicho lisa y llanamente) y, más acá de lo que es la Calle Recaredo y mirando hacia aquel templo, en medio del parterre existente en la PLAZA DE CARMEN BENITEZ -unos metros retranqueada de las puertas de la Parroquia de San Roque- la estatua-monumento a quien en este mundo se llamó Don Antonio Abad Lugo Machín y a quien en su querida Sevilla, en su amada España, en su natal Cuba y en el mundo entero se le conoció lisa y llanamente como “ANTONIO MACHÍN”, a quien le fue erigido -a solicitud de la Hermandad negrita- el monumento que vemos en la fotografía justo en el año de 2006, tras haber sido realizado en bronce por el escultor sevillano Guillermo Plaza Jiménez. “El Manisero”, “Dos Gardenias” y sobre todo “Angelitos Negros” fueron el exponente del gran repertorio de este gran cantante de boleros, que nació en Sagua la Grande (Cuba) en el año 1903 y en el seno de una familia pobre de quince hermanos, que de niño desarrolló los trabajos más humildes y sufridos, que pronto destacó por su voz de la que se enamoró el párroco de su pueblo, que fue ayudado por éste a viajar en 1926 a La Habana para demostrar su arte, que triunfó en aquella Cuba de los últimos veinte, que en 1930 marchó a Nueva York, que triunfó allí enormemente, que su fama comenzó a extenderse por muchos sitios, que triunfó en diversas partes de Europa, que en 1939 y huyendo de la guerra europea llegó a España, que en Sevilla se casó en 1943 con la cordobesa María de loa Angeles Rodríguez y que… que…que….que…. muchos “ques” para este gran cantante que triunfó y que triunfó, que se haría Hermano de Los Negritos (de la que su hermano Juan Lugo llegó a ser Hermano Mayor) y al que escuchábamos por la radio que oían nuestras madres y abuelas, que luego admiramos también en la televisión y en los diversos espectáculos en los que participó, que su última actuación fue en Alcalá de Guadaira el 7 de junio de 1977 y que tras “toda una vida” cantando fallecería poco después, exactamente el 4 de Agosto de 1977, en su casa de la calle madrileña del Príncipe de Vergara, tras lo que sería enterrado en el hispalense Cementerio de San Fernando, en lo que es la tumba número 52 de la Plaza del Cristo del Calvario sobre la que todos los años se esparcen gardenias y ron de su tierra cubana…. Don Antonio…. ¡¡Cuánto quiso usted a Sevilla!!..... ¡¡y la viceversa!! (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Tras haber dicho “¡Adiós!” a Don Antonio Machín en la última de la serie de entradas anteriores, en vez de irnos a pie toda la Calle Recaredo arriba…. comenzamos estas nuevas entregas subiéndonos a un artefacto volador para ver lo que desde él contemplamos en esta fotografía aérea de ya un tanto avanzados los años setenta, en la que separados por la llamada “RONDA DE PIO XII” (por entonces bastante terriza, creo que de amarillo albero) podemos apreciar a la izquierda las casas del llamado “BARRIO POLO” (ya bastante evolucionado desde sus humildes principios) y en la zona derecha las de la “BARRIADA DE LA BÁRZOLA”, con esa casita baja en el inicio de la mencionada Ronda, en la que radicaba un antiguo Bar creo que con la denominación de “El Rancho”, que es aún recordado por los viejos habitantes de toda la zona… pues era tanto o más concurrida que lo es la hoy conocida Casa Julián de la Calle Faura, en amplia zona ésta de la foto por donde ya se aposentaban conocidos lugares como los de los llamados Barrio de las Chucherías, Polideportivo Macarena, el Árbol Gordo, el Zodiaco, el Cine Pio XII, la Fábrica de Corchos, etc. etc. para todos los cuales traemos nuestra mención y nuestro recuerdo mediante su citación en la presente entrada…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .