Dejamos la Feria y la Pasarela y nos venimos hacia el centro de la Ciudad para pasar a contemplar esta curiosa fotografía de los años cuarenta, tomada en la confluencia de la AVENIDA con la Calle del Almirantazgo por allí delante y con la de Fray Ceferino por detrás del fotógrafo…. y pasar a ver estas enternecedoras diversas escenas en una sola… como pudieran ser: la presencia de esa Aguadora por acá delante, ofreciendo su rico producto a los sedientos que por allí transitaran, al igual que los peatones que contemplamos (uno de ellos de luto, conforme la franja negra que lleva en la manga de la chaqueta), la presencia de ese viejo tranvía que anuncia en su costero una marca de cigarrillos y otra de relojes y el fondo casi ocupado por entero por el edificios de CORREOS Y TELÉGRAFOS, que habían sido en tal lugar construidos entre los años de 1927 y 1930 para reemplazar a la antigua sede postal cuya central sevillana residía desde finales del XIX en el inmueble del antiguo Convento agustino de San Ascasio… sito desde el siglo XVII entre las calles de Velázquez y de Sierpes…. y que en el año 1951 pasaría a acoger la sede del Círculo de Labradores, con entrada `por la Calle de Don Pedro Caravaca…. ¡¡Qué cosas!!. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Bueno,….. pues no nos movemos sino apenas un par de pasos desde el punto en que estábamos viendo el panorama de la foto anterior…para contemplar ésta otra instantánea tomada en los años ochenta y en la que vemos a unos pocos propios y extraños caminando por LA AVENIDA, con la catedralicia Puerta de San Miguel al fondo, la calzada sin raíles de tranvía, los vuelos sin catenarias de los mismos y con lo que es la embocadura de la llamada “Calle Almirantazgo” por detrás de quien hiciera la fotografía… Muestra de la actividad cotidiana de la Sevilla de aquellos tiempos, a los que nos hace retrotraernos la fotografía, tiempos que, desde los mediados de los cincuenta, recuerdo en vagas percepciones que, acaso por captarse de chico, nos quedan más acendradas que -por ejemplo- lo que nos pasó la semana pasada…. ¿no?. (Foto: ABC). Saludos cofrades. .
Puesto que estamos allí mismo, entramos por la tan cofradiera Puerta de San Miguel al interior de la Santa Iglesia Catedral hispalense y nos venimos, tras recorrrernos buena parte de su interior hasta la CAPILLA REAL, para postrarnos ante la bendita Imagen de la Virgen de los Reyes, darle gracias por los favores que nos hace y pedirle más de los mismos para nuestros propios y extraños…. Tras rezar una sentida Salve, pasamos a contemplar el recinto y a comentar que esta Capilla Real que contemplamos no es la primera que existió en el interior de nuestra Santa Iglesia Catedral, dado que vino a reemplazar a otra anterior que pasó a ser demolida en los últimos años del siglo XV. Los planos y la construcción de la nueva Capilla serían encomendados a principios del siglo XVI sucesivamente a Enrique Egas y Juan de Álava, que no terminarían de convencer por cuanto que pocos años después hicieron sus proyectos los arquitectos Juan Gil de Hontañón y Martín de Gainza… siendo que algo de ellos sí que acogería Alonso de Covarrubias cuando en el año 1551 pasaría a estar al frente de las obras de construcción del nuevo recinto… desempeño que no le fue duradero dado que vino a morir en 1556. Sería reemplazado por Hernán Ruiz “El Jóven”, que llevò a cabo la mayor parte de la construcción y , que pasaría a ser finalizada -dada la muerte de Hernán, por los arquitectos Pedro Díaz de Palacios, Juan de Maeda y su hijo Asensio de Maeda, que conseguirían, por fin y tras tantos avatares, finalizar ese tan hermoso y espacioso lugar, en el que sería entronizada nuestra querida Virgen de los Reyes y que sería el suelo que, finalmente pasaría a acoger bastantes sepulturas de personajes relacionados con nuestra Ciudad, entre ellos las de los monarcas Fernando III el Santo”. Alfonso X “El Sabio” y Pedro I “El Cruel” que no es que nos reciban con los brazos abiertos cuando pasamos allí, pero que es bueno saber que lo que queda de ellos allí está y permanece como presencia testifical de nuestras oraciones ante la Imagen de la Patrona… (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Una vez que hemos estado prostrados ante la Señora de los Reyes y al igual que hacen muchas de cualquier Cofradía que se precie y tire para ese lado al salir, desde la Catedral nos hemos venido callejeando hasta la PLAZA DEL SALVADOR, para cruzar la misma y, dejando atrás a nuestra izquierda las puertas del antiguo Hospital de Nuestra Señora de la Paz y a nuestra derecha la entrada a la Colegial que da su nombre a la propia Plaza en la que estamos, avanzar en unión del grupo de amigos que vemos en esta instantánea de los años cuarenta… disponernos a pasar por delante de la embocadura de la Calle Sagasta y dirigirnos a recorrernos esa Calle de la Cuna que surgirá allá al fondo, a la derecha en la foto y que queda fuera de plano de la misma….. Los inmuebles que aparecen en este añejo retrato siguen siendo exactamente los mismos que contemplamos hoy día en el lugar, aunque lo que sí que radicalmente han cambiado son los locales comerciales que se aprecian en sus bajos, por cuanto que en este que aparece a la izquierda (en la casa aneja al templo del antes citado Hospital) no alberga esa especie de corsetería p tienda de ropa femenina ante cuya fachada aparecen aquellas jovencitas sino un establecimiento de hostelería más de la zona…. al igual que sucede en la otra esquina de la Calle Sagasta, que en la vieja foto aparece ocupado por una Juguetería que se nos muestra con sus contraventanas cerradas y que hoy alberga una cafetería/heladería que lleva el mismo nombre de la Plaza, más allá del cual vemos en la antigua visión cómo unos Almacenes ocupan los bajos de dos inmuebles distintos uniendo los mismos y que de los que hoy día cada bajo es ocupado por un negocio diferente, uno que nos presenta unos ricas lonchas de jamón y otro con artículos de bolsos y complementos de la última moda y ello antes de llegar a los actuales bocadillos del llamado “Callejón de Oropesa” para los que ya no da de sí la vieja instantánea como para adivinar -viendo el plano de la misma- qué era lo que nos ofrecía el local allí radicado, que se ve y se intuye…. Y es que…. ¡¡Tempus fugit! como tanto decimos por aquí… (Foto>: Facebook). Saludos cofrades. .
No proseguimos por Cuna hacia la Anunciación … sino que nos reviramos hacia -nunca mejor dicho- el ARQUILLO DEL AYUNTAMIENTO, donde lejos de recogernos pues no estamos en jornada de “mojá”… pasamos a contemplar este panorama del lugar con su aspecto de hará medio siglo, cuando en lugar de esa casi “soledad” actual propiciada por los bolardos, prohibiciones y demás impedimentos, era accesible tal espacio a la circulación rodada e incluso al estacionamiento de vehículos -parada de taxis incluída- pudiéndose obtener fotografías cómo la que contemplamos, con un buen surtido de coches de la época ante el propio Arquillo (como esos Seat-600, Sseat-1500, Citroen 2 caballos, etc.) y con el fondo de ese edificio de la antigua Aseguradora “La Unión y Fénix Español” que conforma todo ello ese lugar tan cofrademente conocido como “la Tribuna Faro”, en recuerdo de aquella alta torre de cristal que, cual “faro” que se precie, llenó el lugar durante algunos tiempos a los fines de propiciar la colocación de anuncios y demás publicidades, cono podemos recordar con antigua instantáneas…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. -
Bien… pues permaneciendo en la PLAZA DE SAN FRANCISCO nos venimos unos pasos hacia la tan cofradiera desembocadura de Sierpes para allí cerca, junto al Laredo y con la Calle de Pedro Caravaca tras el fotógrafo, pasar a contemplar en esta fotografía de mediados los años sesenta cómo un cochero permanece con su vehículo de caballos de alquiler bien esperando que llegue una persona que ya lo contrató o bien dejándose ver para así facilitar el que si alguien alquila sus servicios… y todo ello parado con su carromato en el arranque por la derecha de la Calle de Granada que en unos metros nos dejaría en la Plaza Nueva y con un panorama de la PLAZA DE SAN FRANCISCO más o menos semejante a la fotografía que contemplábamos anteriormente, surcada por vehículos automóviles propios de la época, con un par de autobuses allá lejos en su parada radicada ante el Banco de España y la Calle del Cabo Noval, con el histórico edificio de bajos llenos de juguetes y de altos anunciando aquella aseguradora de “L’Union des Assurances de París” junto a una Calle de Hernando Colón que, por la izquierda, enfila el camino de la Catedral y de esa Giralda que remata la entrañable escena…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Diciendo adiós a la Plaza de San Francisco, nos venimos ahora a esa actual zona de tanta paradas de autobuses existente en las TRASERAS DE SANTA CATALINA para contemplar, tomada desde las mismas, esta bonita fotografía que nos muestra la parte exterior de dicho templo y que nos plasma la muy barroca Linterna de su Capilla Sacramental, rematada por la estatua que representa a la Fé victoriosa , surcada a sus pies por esa calle (por allí calleja) que lleva el nombre de la Santa Titular del templo y con esa esquina que sobre el tiempo de tomarse esta fotografía (hará algo más de un siglo) nos muestra el establecimiento de bebidas vinícolas que existía entonces en esa esquina hoy un tanto desangelada pues sólo alberga los bajos del correspondiente edificio que llega hasta la calle hoy dedicada al recordado Capataz Manolo Santiago…. Recordemos que este templo, dedicado a Santa Catalina de Alejandría (protectora frente a la muerte súbita, cosa que no muchos conocen) fue comenzado a erigir en esa zona alta de nuestra Ciudad allá por los finales del siglo XIV para reemplazar a la Iglesia anterior que fue prácticamente destruida por el gran terremoto del año 1356... resultando la nueva iglesia erigida a cachos” surgidos a lo largo de los tiempos y siendo que una de sus últimas realizaciones fue, precisamente, esa “Capilla Sacramental”, con gran cimborrio y linterna ideadas por el arquitecto Leonardo de Figueroa en torno a 1720 y que sería consagrada finalmente en el año de 1768 bajo el reinado de Carlos III, aunque ya llevaba bastante tiempo realizada en su aspecto constructivo y rematada por la antes citada escultura de la Fe, que había sido realizada por Miguel Quintana en el año 1724… siendo todo ello objeto de la gran y profunda remodelación que este hermoso templo de nuestra ciudad tendría en estos años recientes en los que hubieron de estar ausentes del mismo los Titulares de nuestra querida Hermandad de la Exaltación, como todos recordamos…. (Foto: Fototeca U.S.). Saludos cofrades. .
Nos llegamos ahora hasta el año 1952 y nos situamos en esa bastante larga vía pública de nuestra Ciudad que lleva la denominación de CALLE DE XIMÉNEZ DE ENCISO para detenernos en un punto de la misma intermedio entre su arranque en la Calle de Jamerdana y su finalización en Santa María la Blanca y que vemos cómo por aquel entonces, pese a las estrecheces de gran parte de su recorrido que -lógicamente-nadie ha podido cambiar, mantenía su estructura de aceras (de poca anchura eso sí) y una calzada central adoquinada, por la que vemos venir hacia el fotógrafo a una buena señora con lo que nos parece un capacho para hacer la compra…. Recordemos cómo esta Calle de nuestra Ciudad se dedicó con tal denominación en recuerdo y homenaje de Don Diego Ximénez de Enciso , dramaturgo del siglo de oro, nacido en Sevilla en el año de 1585, bautizado en la antigua Iglesia de Santa Cruz y que además de su gran labor literaria, destacó con su gran amistad con el Conde Duque de Olivares, por ser Tesorero de la “Casa de Contratación” hispalense, por ostentar el cargo de “Caballero Veinticuatro” de la Ciudad, por ser Alguacil Mayor de la misma, por ser Alcaide del Castillo de Triana y por (entre otras diversas cosas) pertenecer a la Orden de Santiago… todo ello pese a no tener una larga vida, dado que vino en fallecer asimismo en su ciudad de Sevilla en el año de 1634, durante el reinado Felipe IV, siendo que, con todo ello, no fue un personaje nada menor aquel que dio su nombre a esta larga y generalmente estrechita vía pública de nuestra ciudad, hoy tan concurrida por turistas y personas que simplemente desean tomarse una buena fresquita en alguno de los diversos establecimientos hosteleros de la zona…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Habiendo salido por Ximénez de Enciso hasta Santa María la Blanca, reviramos por ésta hacia nuestra derecha, pasamos ante la “Porta Coeli” de su Iglesia, dejamos a nuestra derecha la embocadura hacia la Calle Doncellas, discurrimos por la “Puerta de la Carne” y nos llegamos hasta lo que desde siempre se ha conocido como “LA RONDA” para allí contemplar esta fotografía realizada en la misma en el año de 1952, justamente en el tramo que lleva el oficial nombre de Avenida de Menéndez y Pelayo”, con la presencia de dos tranvías de la época cruzando sus trayectorias casi a los pies de ese edificio que vemos a la derecha, que sigue existiendo en la desembocadura de una Calle de Demetrio de los Ríos que proviene del viejo Puente de San Bernardo y que conforma una visión plenamente identificable en la actualidad, pese al tiempo transcurrido desde que se tomó esta instantánea…. dado que acaso lo que más ha cambiado desde entonces es el aspecto de la calzada, sin los adoquines ni los raíles y, lógico es ello, la supresión de esas catenarias en el centro de la vía urbana que iban soportando los cableados para los antiguos tranvías… a los que de vez en cuando es bonito ver por aquí, en especial para quienes tenemos ya una cierta edad y los recordamos, más o menos difuminadamente, de cuando éramos chicos… (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Dado que estamos por allí, nos ponemos a subir toda la Ronda adelante, dejamos atrás ese tramo que lleva el nombre del Rey visigodo Recaredo, entramos en el que va dedicado a María Auxiliadora y en llegando al arranque de la Carretera de Carmona y antes de que la Ronda por la que veníamos pase a llevar el nombre de los Capuchinos, nos entramos en nuestro querido recinto de los SALESIANOS DE LA TRINIDAD para, en lugar de rememorar aquellos queridos cánticos de “Postrados a tus plantas”, “Alzad el lábaro Sagrado” o “Cantemos Hermanos…” dedicados a la Virgen que siempre nos auxilia, a Santo Domingo Savio y aSan Juan Busco, contemplar esta entrañable y medio familiar medio privada fotografía tomada en el patio de tal Colegio, justo ante la Puerta del Santuario en la tarde del Jueves Santo del año 1956 y en la que vemos a Manuel Melado y su hermano vestidos de acólitos de la Cofradía Trinitaria, ambos con un cirial en una mano (sin codal) y un helado-polo en la otra, en espera de entrar en el recinto sacro, organizarse bien entre los cuerpos de sacristanes y monaguillos y disponerse a la salida ordenada de la querida Cofradía Trinitaria que creo recordar que por entonces sólo sacaba dos pasos (el Cinco Llagas y el palio blanco) pues me parece que no ponía en la calle el misterio del Sagrado Decreto…. pero no estoy muy seguro de lo mismo y no entro a comprobarlo en sitios en los sitios de la web en los que que seguramente podríamos hacerlo…. ¡¡Cuantos recuerdos de momentos cómo el que contemplamos tendremos muchos de nosotros en nuestras casas!!....siendo que son fotografías ciertamente “cofrades”…. ¡¡sí!!.... pero lo son de aquella “Sevilla del Ayer” que aquí tratamos en este post que tanto me hace disfrutar con los viejos recuerdos, por lo que…. ¡¡aquí queó!!. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
No nos vamos muy lejos del Santuario de María Auxiliadora… por cuanto que nos introducimos por la zona del Pumarejo y nos llegamos a la vera de la antigua Iglesia de SAN JULIAN, para contemplar el aspecto que en los primeros años cuarenta presentaba la Cruz que anteriormente estaba casi adosada al templo (mejor dicho: al de Santa Lucía, como luego veremos) y que acababa de ser instalada -en el año 1940- en esa placezueta sita a la izquierda de su puerta, en el centro de ese espacio que se conforma en la confluencia de las calles de San Julián y San Hermenegildo y cuyas casas vemos cómo estaban bastante deterioradas por los desperfectos que había sufrido aquella zona de la ciudad en los primeros tiempos de la guerra civil e incluso antes del inicio de la misma y que no tardarían en ser subsanados para dejarnos esas casitas de la actualidad, con sus Ultramarinos, su estanco y su cervecería de la zona de enfrente y en la que poder tomarnos unas fresquitas, amén de algún nuevo edificio que otro que rodean ese templo del que, precisamente, está estos días llevándose sus Imágenes y enseres la querida Hermandad de la Hiniesta, por el deficiente estado de la Iglesia, y yéndose hacia Santa Isabel y luego hasta Santa Marina donde -al parecer- realizará su salida penitencial este ya cercano Domingo de Ramos…. En cuando a la Cruz de hierro forjado que vemos en la fotografía, señalaremos brevemente que su origen hemos de hallarlo en la grave epidemia de peste que asoló la Ciudad hispalense en los años 1639 y 1640, siendo que fueron tantos los vecinos de la zona que fallecieron y resultaron enterrados en el Camposanto aledaño al Templo de San Julián, que se encargó la realización de esta férrea Cruz forjada para que coronase y bendijera las tumbas de los mismos… La Cuz fue durante los primeros tiempos colocada a la vera del templo de Santa Lucía (donde pasaría a ser conocida como “La Cruz de la Retama”) y no muchos años más tarde sería finalmente situada a la vera del Templo de San Julián, para presidir el Camposanto antes mencionado.… Así fue pasando y pasando el tiempo hasta que, en los tristes días previos al inicio de nuestra guerra civil de 1936, los graves sucesos antirreligiosos que estaban desarrollándose por esa zona de la Ciudad (en especial los del año 1932) determinaron que la Hermandad del Silencio pasara a solicitar a la Corporación Municipal y a algún que otro organismo competente) la cesión de tal histórica Cruz, lo que le fue concedido, siendo la misma llevada hasta la actual Calle de Alfonso XII donde pasó a ser enclavada -sin pedestal y en una hornacina bajo un azulejo de la Inmaculada Concepción- tras la puerta que en la misma existe al templo de San Antonio Abad…. Quedó San Julián sin su vieja Cruz de la Retama hasta que, terminada la Guerra, por vecinos del barrio y por la Hermandad de la Hiniesta pasó a ser solicitada la misma, recibiendo si no la original sí una réplica de la misma con su pedestal de ladrillos…. que es la que vemos en esta fotografía que dejamos sobre estas líneas y en la que, a cuya vera, podemos sentarnos en la terracita existente en el lugar para tomarnos alguna cervecita o refresco que nos alivie de la caló, a la vez que -ningún desdoro habría en ello- rezar jun Padrenuestro por todos los afectados en esta historia que acabamos de intentar describir con nuestras torpes palabras…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Tras haber rezado ante la Cruz de San Julián, nos venimos -una vez más- a la PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA para allí, en el popularmente conocido como “el coso del Baratillo”, situarnos en el ruedo, ante la puerta proveniente del Patio de Caballos para, antes de comenzar el Paseíllo de la Corrida del Domingo de Resurrección 7 de Abril del año 1985, ver al diestro jerezano RAFAEL DE PAULA escoltado `por la policía antes de iniciarse el paseíllo de aquella tarde en el cual, junto al bueno de “Rafaé” cruzarían el amarillo albero al frente de sus cuadrillas los diestros Curro Romero y Lucio Sandín (que tomaría la alternativa) , para enfrentarse a una corrida de la ganadería de “Torrealta” en una tarde que, a la postre,. resultaría anodina, con “sus momentos” -eso sí- pero que, en definitiva, terminaría cómo se suele decir “sin chicha ni limoná”…. El “atractivo” de la foto y del hecho de que recordemos por acá dicha tarde es que, conforme podemos apreciar en la instantánea, el diestro jerezano se presentó en el coso escoltado por miembros de la Policía Nacional, por cuanto que unos días antes de ese momento había sido detenido en el Puerto de Santa María y llegó a estar encarcelado, saliendo del calabozo -precisamente- para acudir a la Maestranza hispalense a dar cuenta de la corrida que nos ocupa y siendo luego ya, tiempo después, objeto del correspondiente juicio sobre un tema relacionado con su matrimonio y con un futbolista que parece ser mantenía buena amistad con su señora esposa, cargo del que resultaría absuelto el torero de Jerez, aunque alguna que otra vez visitaría también las Salas de los Juzgados como hubo de hacerlo en Junio de 1989 ante la Audiencia de Cádiz, por temas que -como apuntábamos_ eran bastante personales y no nos corresponde por aquí profundizar en los mismos…. Sí que podemos decir que aquel mágico torero jerezano (fallecido recientemente y a quien ví realizar la mejor faena que he visto en mi vida: en los primeros setenta y en la madrileña Plaza de toros de Vista Alegre…. había nacido como “·Rafael Soto Moreno” en Jerez de la Frontera el 12 de Febrero de 1940, hijo de un maestro de cocheros. Dado desde chico al arte taurino la forma de realizar lances y pases llamaron pronto la atención nada menos que de Juan Belmonte, que le ayudó en lo que pudo en diversos cosos y plazas de la zona gaditana, pasando Rafael a debutar en la Maestranza sevillana en la tarde del 21 de Junio de 1959 en compañía de Curro Puya y “El Pío”…. Comenzó así oficialmente su carrera taurinas, en la cual tomó la alternativa en Ronda, durante una goyesca celebrada el 19 de Septiembre de 1960 con Julio Aparicio de padrino y Antonio Ordoñez de testigo, alternativa que tardaría mucho en confirmar en Madrid, dado que no lo hizo hasta la tarde del 20 de Mayo de 1974 alternando con José Luis Galloso y Julio Robles… y todo ello en una carrera taurina con grandes altibajos y en medio de una vida que llegaría a su fin recientemente, cuando aquel Gitano de Jerez vino a fallecer en pasado 2 de Noviembre de 2025 en su ciudad natal, cuya Plaza de Toros acogería su capilla ardiente y en la que imagino que, al igual que en otros muchos lugares, siempre será recordado por los amantes del arte taurino en particular y por sus paisanos en general…. Un Padrenuestro rezamos por su alma…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Terminó la corrida…. Paula salió de la Plaza sin ir acompañado de la Policía…. y nosotros embocamos el Puente de Triana hacia el Altozano y, a mitad de nuestro recorrido junto a las barandillas, nos detenemos a contemplar esta fotografía tomada en el año 1935 por la cámara del escritor argentino Roberto Arit durante un viaje que realizó por varios puntos de la Madre Patria. En la foto y más allá de la férrea baranda del Puente y de las aguas del Guadalquivir, podemos ver la CALLE BETIS, con la alta zapata de la margen del río y la escalinata que pone en comunicación su justa orilla con el pavimento de la acera de esa vía pública trianera que lleva la vieja denominación den río desde que así fue ello aprobado por el Consistorio de la Ciudad en el año de 1859, reemplazando al anterior nombre de “Acera del Río” que ostentaba desde 1821 en que vino a reemplazar a la anterior de “Orilla del Río” que le fue impuesto en 1691 durante el reinado de Carlos II el Hechizado y el cual vino a sustituir a la de “·Vera del Río” que le fue impuesto en 1533 en lugar de la medieval denominación de “Calle del Río”, que aparecía en el “padrón” del año 1433 pero que seguramente dataría desde los tiempos de la conquista fernandina…. ¡¡Uff!!... ¡¡Cuanto nombre!!.... Y es que fue por entonces, en pleno medioevo, cuando una vez consolidada la presencia cristiana en la ciudad y a la vera del Castillo de Triana fueron surgiendo asentamiento y edificaciones a ambos lados del mismo, tanto en lo que sería el camino hacia Chapina como el que se dirigiría a la zona que pronto se conocería como “Los Remedios”, surgiendo casas de más o menos calado en un crecimiento anárquico que intentó pasar a organizarse cuando en el año de 1787, durante el reinado de Carlos III, pasó a erigirse la alta zapara que antes mencionábamos, como muro protector contra las no raras crecidas de las aguas del río, al tiempo que todo ello sirvió como organizador de la urbanización de la zona, que quedó más o menos configurada conforme podemos verla en la foto y ahora mismo, si nos marchamos por allí a darlos una vueltecita…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
En la propia Calle Betis, mejor dicho: en el Puente de San Telmo, descendemos hasta la zona inferior de la zapata y allí, casi con los pies metidos en el agua, plasmar para nuestra momentánea despedida esta fotografía tomada en torno al año 1960 en la que, en primer plano, vemos algunas de las habituales embarcaciones que atracaban por allí, entre ellas esa que me parece una batea con redes que se destinaban a la pesca de los camarones y la presencia, en la orilla de allá, de nuestra querida TORRE DEL ORO, más hacia cuya izquierda aparecen el antiguo Cuartel de Caballería e incluso se intuye no muy bien la Plaza de Toros en la que antes habíamos estado con Paula y sus policías…. siendo que con esta bella visión de las aguas del viejo Río Betis pasamos a despedirnos hasta nuestra próxima entrega de fotos y comentarios sobre ese “espacio-tiempo” que tanto nos gusta y que conforma…. ¡¡el Ayer de nuestra querida Sevilla!!. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Bueno amigos, una vez pasada la Semana Santa y dado que hace sobre un par de meses que no entrábamos por aquí, reanudamos nuestros paseos por la Sevilla del Ayer a base de verla en instantes que captaron antaño las cámaras fotográficas, siendo que como nos habíamos quedado en Triana, nos desplazamos por las calles del querido Barrio de allende el río y nos detenemos en plena PLAZA DEL ALTOZANO… para contemplar esta visión de la misma captada por Serrano en el mes de Julio del año 1967, con un Seat-600 muy majete como casi protagonista central de la escena y que se parece dirigir hacia la embocadura de la Calle Pureza, con la conocida “Casa de las Torrecillas” al fondo, un kiosco de “Helados Camy” (anteriormente “Camay”) acá en la justa esquina del arranque da la Calle de San Jacinto y una decorativa torre y tiras de bombillas que nos indican que estaba ya preparada la iluminación que alumbraría las noches de la “Velá de Señá Santana” que o estaban ya viviéndose en el momento o que se aproximaba, dado el ambiente que parece captar la escena… bastante ilustrativa, por otra parte, sobre el hecho de que los edificios que vemos eran los mismos que continúan allí en la actualidad y que el mayor cambio ha sido la supresión de los raíles tranviarios que vemos en la instantánea, que iban entre esos adoquinas que serían cubiertos por el asfalto actual… y el cambio de ese “Banco Español de Crédito” que vemos en la esquina de Pureza por ese lugar llamado “La Quinta” en el que podemos tomarnos unas fresquitas el día en que el calor apriete…. (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Aunque estando en el Altozano teníamos el Puente de Isabel II a un par de pasos para cruzar desde Triana hasta Sevilla, hemos preferidos darnos un paseo por la Calle Betis, atravesar el PUENTE DE SAN TELMO y detenernos justo en la confluencia de la calzada de éste con el arranque del PASEO DE LAS DELICIAS para ver en esta fotografía -tomada en ese justo lugar en el año de 1965- cómo esta buena pipera estaba allí al pie de su puestecillo en el que vendería pipas, altramuces y algún pequeño juguete para los más chicos y algo de tabaco para los más mayores…. protagonizando una bella fotografía en la que aparecen también la antigua rampla de bajada desde el Puente hasta el viejo Muelle (por la que sube un camión) y la Torre del Oro presidiendo al fondo la bella escena , junto a la que vemos aún alzándose aquel pequeño inmueble que todavia no se había derribado y que yo creo que estaba relacionado con la labor aduanera portuaria, teniendo los carabineros encomendada su ocupación y gestión antes de la guerra y luego ya posteriormente la Guardia Civil…siendo que su demolición vendría a producirse ya avanzados los años setenta, cuando ya seguramente no sobreviría la vieja pipera de la instantánea… (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Dejando atrás a la buena pipera, cruzamos hacia la Torre del Oro, pasamos ante la misma, nos adentramos por el Postigo del Carbón y recorriéndonos toda la Calle Temprado llegamos hasta la del Dos de Mayo en la que nos vamos hasta sus inicios y nos detenemos a la vera del POSTIGO DEL ACEITE sobre el año 1910 para ver allí esta escena de lo que era el añejo Mercado de Abastos callejero que por allí se instalaba prácticamente todos los días, aunque más concurridamente en las mañanas de los Lunes (este puesto de la izquierda nos oculta si ya existía por entonces la Calentería que terminó siendo de Juana y Santos y que cerró hace pocos años), siendo que los de la derecha los vemos adosados a los muros de las viejas Atarazanas, todo ello por la parte exterior de lo que sería la antigua Muralla de la zona, con lo que no podemos ver el estado en que se encontrase en aquellos tiempos la Capilla de la Pura y Limpia y, aunque sea sobre una foto, rezarle una Salve a la Inmaculada desde donde nos encontremos ante la pantalla… Recordemos cómo esa entrada a la Ciudad desde la zona portuaria de la misma, se señala por la mayoría de historiadores que fue abierta en los tiempos del jerilfante musulmán Ben Yusuf (sobre el año 1111, cifras .-todos unos- que son las que menciono para no olvidarme de cuándo fue aproximadamente su construcción) siendo que el Arco pasó a llamarse “del Aceite” pues era el lugar que acaparaba y casi monopolizaba la entrada del oleaginoso líquido a la ciudad… siendo el Arco y la pequeña Puerta bastante modificada en el siglo XVI conforme planos del arquitecto Benvenutto Tortello (exactamente sobre el año 1575) que remató la obra con el gran Medallón hoy subsistente y no sería hasta el XVIII cuando se alzó a su vera la Capilla que antes hemos comentado, siendo luego ya posteriormente objeto de alguna pequeña reforma, alguna de las cuales ha ido encaminada a facilitar el paso de las Cofradías por el lugar, aunque no se ha suprimido del todo lo dificultoso que a veces sigue ello siendo…. En fin…¡¡Que no se nos olviden los pimientos y los tomates!! (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Tras pasar bajo su arcada, dejamos atrás el Postigo del Aceite y, por Tomás de Ibarra, la antigua Delegación de Hacienda y un trocillo de la Calle Santander, nos llegamos a LA AVENIDA, an su tramo antiguamente dedicado al “Gram Capitán” (y posteriormente a Queipo de Llano) y, en ella, nos detenemos un momento en el año 1951 para contem0plar esta escena urbana, en la cual vemos cómo nos vi8ene un tranvía desde la Puerta de Jerez y acaba de pasar justo ante el magno edificio conocido como “COLISEO”, que posee una larga e interesante historia por cuanto que, tras haber sido levantado conforme planos de los hermanos Aurelio y José Gómez Millán (por encargo del hacendado Ildefonso Marañón y Leví), pasó a ser conocido como “Teatro Reina Mercedes” a mediados del año 1929, siendo que unos meses después y aún sin abrir sus puertas cambiaría su denominación por el de “Teatro Reina Victoria”, la cual pasaría a ser suprimida con el advenimiento de la Segunda República y ocurriendo que, por fin, el recinto pasase a ser inaugurado el 3 de Diciembre de 1931 con su ya definitivo nombre de “TEATRO COLISEO ESPAÑA”…aunque paradójicamente ello no se hizo con una representación teatral, sino con la proyección de la película “Al Este de Borneo”….que trataba sobre una mujer que busca a su marido en una isla selvática de la zona indonésica…. ¡¡Ufff!!. Durante los tiempos de la guerra civil y la primera postguerra se dedicó a ser Sala teatral, siendo que luego ya sería adquirido por la Aseguradora “Previsión Española”, que lo mantuvo como Cinematógrafo hasta que en los años sesenta lo enajenó al entonces “Banco de Vizcaya”, quien decidió su demolición para alzar un nuevo y moderno inmueble,… idea ésta frenada por el Ayuntamiento, que en unión de otras autoridades del gobierno español logró que el inmueble fuera declarado “Monumento Histórico Artístico” en 1971, aunque pasaría a ser muy reformado por dentro y ocupado por diversas Entidades hasta que ya en los principios del siglo XXI lo adquiriría la Junta de Andalucía, que lo destinó a albergar oficinas y despachos vinculados a sus fines y servicios… aunque con alguna tienda privada en sus bajos dando a la calle…. Volviendo a la aleja fotografía, recreémonos en lo que es la belleza de una cotidiana jornada urbana de aquellos tiempos, con el tranvía detenido en su parada con viajeros que suben y bajan, este señor del primer plano ocupando el adoquinado espacio entre los raíles, el guardia de la porra parado a los pies del moderno semáforo, los toldos de las tiendas del edificio que nos ocupa (por donde actualmente nos encontraríamos a la vaquita) y esos otros curvos railes que nos marca la salida tranviaria a esa zona de la Avenida desde la Calle de Santo Tomás… componiendo ello una bonita estampa… (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Sin movernos de ese justo punto de la Ciudad, lo que sí que hacemos es elevarnos unos metros a los cielos para contemplar esta visión de la zona tomada en los años centrales del pasado siglo veinte, con la Avenida (por entonces dedicada a Queipo y a Primo de Rivera) dotada de un seto central que vemos como partiendo en dos la fotografía, quedando la zona izquierda ocupada por la Torre conocida como “Edificio Aurora”, rematado durante muchos años por el anuncio de la Aseguradora de tal nombre e inmueble levantado en los primeros años treinta conforme planos de Antonio Illanes del Río… seguido una miaja más allá por el entonces Edificio de Correos y Telégrafos, a los que sigue el caserío de esa acera que se marcha hacia la zona de los Palcos…. en tanto que la zona de la derecha viene marcada por la presencia de la Lonja o Archivo de Indias y de la Santa Iglesia Catedral, que remata nuestra amiga la Giralda desde el ángulo superior derecho de la instantánea… La zona central de la foto, como hemos dicho, es ocupada por la calzada de la Avenida, que por la parte de acá vemos dotada de un pequeño seto que parte las direcciones de marcha, con algunos automóviles y peatones marchando sobre los adoquines y -cosa rara- sin la presencia de algún artefacto tranviario de los muchos que por aquellos tiempos ocupaban las calles de nuestra Ciudad…. ¡¡Interesante foto, pues!! (Foto: Facebook). Saludos cofrades. .
Hablando de Tranvías… aquí vemos cómo nos viene uno muy majete en torno al año 1940 efectuando una hermosa y artística revirá desde la PLAZA NUEVA hacia la CALLE GRANADA a los fines de comenzar su recorrido en un itinerario que (conforme vemos en la tablilla) le llevará por la zona de la Puerta Osario hasta su destino final a la vera del Arco de la Macarena…todo ello en una instantánea plasmada por la cámara de un fotógrafo al que mira muy fijamente este “guardia de la porra” que aparece en primer término… en tanto que numeroso personal camina o deambula por entre las zonas, ajardinadas o no, de ese lugar ciudadano que, seguramente por entonces recibiría la denominación de “Plaza de San Fernando”… (Foto: Sevilla21). Saludos cofrades. .