Hay gente que está MUY malita y lo mejor es ignore, hazme caso Enviado desde mi SM-S918B mediante Tapatalk
Es que la que se ha dado con las atribuciones de la Estrella la última semana es curiosa. Una cosa es señalar que la forma de las cejas de las Estrella no coincide con los grafismos más habituales de la Roldana... y otra inventarse atribuciones aleatorias ignorando que el resto de elementos de la imagen sí coinciden con la obra de Luisa Roldán. Una cosa es estar abierto a la posibilidad de que la Roldana no fuera la autora de la Estrella y, otra muy distinta, es desechar por completo cualquier relación de la imagen con la autora propuesta. Sobre todo si no hay ningún paralelismo consistente que pueda sustentar una nueva atribución. Nadie puede asegurar que la Estrella sea obra de Luisa Roldán, pero, la realidad es que no hay otra atribución mejor.
La Virgen de la Estrella conserva su policromía original. Esto puede verse en la propia transcripción de la conferencia en el párrafo del minuto 05:27. Ahí se señala dónde estaba esa segunda policromía a la que se hace mención. En esta foto de aprecia muy bien esa segunda policromía en la zona de la nuez, de un tono más ocre. La horquilla temporal tampoco está señalada al azar. Con toda probabilidad, la Virgen sea de 1674, año en el que se fusiona con la hermandad de las penas. Desde ese año, la Virgen porta en la mano el Lignum Crucis. Al coincidir los materiales, se concluye que tanto la mascarilla como las manos son las originales y la posición de la mano derecha invita a pensar que ya está pensada para llevar el relicario. Por otra parte, debemos pensar que las imágenes eran encargos para particulares (Hermandades, entre ellas) y los clientes podían pedir deterninadas características como cierta posición de la mano, expresiones, etcétera. Eso mismo debería saber cualquier persona que juegue a ser historiadora en tuiter, pues tanto la talla de Detroit como la otra siguen el modelo de la Soledad de Becerra, de gran devoción en la época. Por lo tanto, no es que no guarde ninguna similitud con la Virgen, es que no la va a guardar con ninguna de su producción. Por otra parte, son muchos los mitos entorno a la Roldana sobre su vida personal. Otra de las hijas de Pedro Roldán también se casó en las mismas circunstancias. La esperanza de vida en la época no era como ahora, era normal perder hijos, y tampoco parece que muriese en la pobreza, cuando tenía un criado en su casa. Para mayor concreción os invito a leer los libros de Catherine, que me son imposibles reproducir. Por último, yo tampoco sé si la Virgen es de la Roldana, más que nada porque todo lo que hay documentado sobre ella me parece inferior, igual que las tallas de Ignacio López. Que son tallas sublimes, pero no llegan ya no al modelado, sino a la reseñable policromía de la Virgen, tan sutil y elegante, magistral en todos los sentidos, con las cejas pintadas vello a vello con ese trazo tan fino. La Estrella no necesita autor/a para tener valor. De hecho, cuando se descubra su autor/a este será el que cobre mayor relevancia en la historia del arte, al tener en su producción a una de las tallas referentes desde el barroco hasta nuestros días. Quizás un convento perdido de otras provincias sí necesiten documentar o atribuir alguna talla.
Quizás esa agitación del tema venga en parte por lo publicado en este artículo. https://www.diariodesevilla.es/sema...a-Santo-Angel-Sevilla-video_0_1882312700.html
Si las cejas son lo que no coincide con otras tallas de la Roldana, imagino que éstas son resultado de la policromía, más que de la talla en sí. El policromador de esta talla pudo ser uno distinto al de otras obras de la artista.
Eso no es así. Aunque el policromador solía ser una persona distinta al escultor, el escultor deja hechos los volúmenes de los rasgos de los rostros. Mediante formas de arista, deja marcados los volúmenes de las diferentes partes del rostro. Lo que sí es diferente entre policromadores es la forma de tratar esas formas. Ante un mismo rostro, un policromador podía hacer las cejas más finas o más gruesas, pelo a pelo, o con una línea continua, más claras o más oscuras, pero seguían las formas marcadas por el escultor. Por ese motivo, a veces vemos esculturas de un mismo escultor con diferentes calidades: en unos casos mejor realizadas y en otras peor. Pero aún así, se advierten rasgos comunes, porque las formas se imponen a la policromía, incluso a pesar de repintes desafortunados. En el caso de La Roldana, esas cejas curvas en forma de C tan redondeadas y largas, no sólo se hacen presentes en forma de pintura, sino que hay una arista o filo en la madera que la hacen muy marcada, que nace desde el nasión (justo encima del nudillo de la nariz) y recorre toda la ceja hasta la sien. Se hace muy palpable en su San Miguel, a pesar de que las cejas están muy pobladas. Ese mismo esquema se repite en la Soledad de Puerto Real, aunque con unas cejas más delicadas: Si te fijas bien, el policromador se limita a pintar pelos por el filo de la arista que se ha marcado por volúmenes. Solamente se rompe ese esquema y se introducen las cejas contraídas en sus figuras masculinas documentadas hasta ahora, como en el Cristo de Sisante, donde hay cejas contraídas a nivel muscular, con formas ya marcadas en la madera. O en el Ecce Homo de Cádiz, donde se puede ver muy bien cómo la escultora ha dejado marcada la arista con las curvaturas que luego el policromador debe seguir para hacer la ceja: De todas formas, un elemento común en ambos modelos de cejas documentados en esta autora es que la arista de comienzo de la ceja a nivel de talla, no de policromía, siempre nace de forma continua desde el nasión.
Cierto, como no puedo editar, pongo el correcto. Es lo malo de tener que echar mano de enlaces de internet.
San Juanito, tallado en el último tercio del siglo XVII. Se encuentra en el Convento de San Leandro, ahora mismo está en la exposición que organiza la Hermandad de la Amargura. Fotografía: Jesús Mejías
Reconocimiento a Luisa Roldán en Santa Marina: https://www.diariodesevilla.es/sema...ta-marina-iglesia-bautizada_0_2002343470.html
Muchos entendidos y profesionales piensan que el maestro que la creó fue una mujer Luisa la Roldana dándole la grandeza del Dolor y la Ternura Grandioso Barroco XVII que disfrutamos cada Semana Santa