Viendo las últimas noticias sobre las no renovaciones de las bandas con las hermandades sanluqueñas me hace plantearme varias preguntas: ¿Por qué en los últimos 10 años ha decaído tanto el nivel de las bandas que vienen a la ciudad? Recuerdo que bandas de cierto renombre (Victoria de León, Rosario de Arriate...) eran habituales años atrás, sin embargo ahora se contratan bandas de tercera. Si se analizan los motivos no es algo fácil: ¿Existe falta de conocimiento por parte de las hermandades al contratar bandas? ¿Se intentan buscar bandas lo más baratas posibles a pesar de tener posibilidades económicas? ¿Las bandas no quieren venir aquí o ven simplemente Sanlúcar como un lugar idóneo para ganar imagen e irse a otras ciudades? ¿Responde esta situación al estancamiento e inmovilismo generalizado de algunas hermandades? Sinceramente es algo para tratar largo y tendido, pues casi siempre hemos gozado de buenas bandas en la ciudad, pero cada vez hay menos criterio e interés por pagar lo que corresponde (por eso se están trayendo bandas de dudosa calidad). Enviado desde mi SM-A546B mediante Tapatalk
Lo de que las bandas vienen aquí a dejarse ver e irse a capitales o ciudades más grandes es una realidad y hay muchos ejemplos pero es que eso pasa aquí y en todos lados, o Julián Cerdán nunca hizo eso? Que le pregunten a Dolores o Angustias.
Es cierto que el nivel va a menos en general, habría que preguntarse porque. Recuerdo el gran binomio que era la Victoria de León con Misericordia y sin verlo venir, se marcharon. Ejemplos de continuidad lo tenemos en Huerto, Pusillux, Dolores, Esperanza, Soledad de VeraCruz y poco más.
Lo de bobillo es todo habladurías, si es cierto que le han dicho que debería buscar a alguienn como un segundo/continuador del legado suyo, pero poco más.
Eso comenté hace un tiempo, que si se veía a alguien que cuando él dejara el martillo o la edad se lo impidiera si alguien tomaría el relevo o se acabaría ahí...
Que capataz tiene relevo???? Gitano?? Chema?? Alvaro?? Jorge?? Paco?? .........??? El único que ha dejado ha sido Jesús a Gonzalo.
Muchos años lleva Bobillo con sus mismos auxiliares y ninguno ha dado el paso, siempre a la sombra del maestro.
Creo que un poco de todo. Las hermandades son catetas musicales, hay que reconocerlo. No sólo aquí, sino incluso en Sevilla en cierta medida (allí hay buen nivel musical gracias sobre todo al contexto, en general… pero en realidad hay mucho desconocimiento también). Lo que sucede es que en Sanlúcar no tenemos tantos elementos adicionales con los que podamos persuadir. También está el tema económico. La música no es una prioridad, y cuando falta pasta es lo primero que se recorta. Las bandas no quieren venir, e intuyo que la mala educación del público sanluqueño (que no tiene cultura cofrade y sale a ver pasos como el que va a las carreras de caballos) tiene algo que ver. Las bandas buenas no vienen porque pueden permitírselo (si vienen, es sólo para alguna extraordinaria y por echar el día, en plan excursión a Sanlúcar), y las bandas regulares/malas vienen porque no tienen más remedio. Las hermandades están estancadas musicalmente, y esto lo enlazo con el primer punto. No suele haber en las hermandades un músico profesional (no hablo de esos "expertos en bandas" que se han hecho famosetes pero no son músicos ni son na, sino de algún músico profesional con verdadero criterio) que se encargue del estilo musical de la misma y en cuyo criterio confíe la hermandad, al igual que hay un vestidor, priostre, empresas de cera/incienso, que se encargan de esos otros aspectos artísticos. Sin verlo venir, no. Yo llegué a ver a un músico de esa banda con la boca partida porque un señor se le cruzó por delante y le dio un golpe sin querer a la corneta, y a otro músico que pidió agua en una barra que montó el bar de abajo de la calle Bretones, y el camarero le obligó a dar toda la vuelta para pedirla dentro si quería (cuando podía pedírsela directamente al compañero de la barra de dentro). Nula educación y nula amabilidad en nuestro pueblo, por mucho que hablemos de ciudad amable y capital gastronómica. Si a todo eso le sumas que las bandas sólo se escuchan medio bien a 5 metros de distancia por culpa del jaleo de la gente, pues apaga y vámonos…
Por ese mismo motivo de educación que comentas, pienso que, cuando los cofrades empiezan a coger edad y autonomía, comienzan a irse a otras ciudades cercanas para disfrutar de la Semana Santa, porque hacerlo en Sanlúcar es prácticamente imposible. Gritos, empujones, conversaciones a voz en grito mientras pasa el paso, llamadas de personas de una acera a otra como si estuvieran en el campo, gente bebiendo cubatas por las aceras mientras discurre la procesión, personas que parecen haber comprado un tramo de calle y no permiten el paso sin causar un altercado, niñatos por doquier que ni siquiera saben lo que están viendo... La mala educación del sanluqueño respecto a la Semana Santa me parece una cuestión bastante seria que las hermandades deberían tener en cuenta y tratar de corregir. Aunque quizás nosotros mismos la fomentamos con las estampitas, las medallitas, los caramelos, los penitentes colgantes y todos los souvenirs que se reparten en nuestros cortejos, haciendo que se inunden de niños —y algunos adultos— pidiendo, y de mayores que, desde las aceras, alientan a los pequeños a meterse en el cortejo para pedir cosas. Posiblemente, seamos nosotros mismos quienes estamos desvirtuando lo que realmente deberíamos hacer: estación de penitencia. Cada vez me dan más envidia los cortejos del Pusillus y del Silencio.
Es cierto que últimamente hemos tenido muchos cambios cuando Sanlúcar siempre ha sido muy conservadora, y en la mayoría de los casos son las bandas las que no renuevan
Lo de que el público no respeta mucho en Sanlúcar es verdad, no sé cuántos músicos he visto apartando a la gente para que no se les acerque o pasen por medio de ellos este año. Ese puede ser uno de los motivos por los que bandas como Lágrimas hayan decidido dejar de venir, y como esa habrá más, y con respecto al nivel si que ahora mismo tenemos un nivel medio en cuanto a bandas, algunas son muy buenas y otras no tanto.