Tampoco esperéis una tesis pero hace tiempo que no discuto con mi yanki favorito en el floro y ya es hora. Enviado desde mi 25010PN30G mediante Tapatalk
Te adelanto la película: tu defenderás que existen indicios racionales en favor de la existencia de Dios, y tu yanki favorito dirá que no, que no, y que no.
No, yo diré que ninguno de esos indicios, ya sea el ajuste fino o cualquier otro, son tales. Intentar buscar indicios científicos para la existencia de Dios es muy antiguo, ya lo intentó Santo Tomás, pero es un ejercicio futil. No hay indicios científicos de que Dios exista (o no).
no creo que cierren el tema por @nlclhc y por mí. Afortunadamente nos conocemos hace mil años, hace casi como el big bang. Yo sé de sobra que no lo voy a convencer, pero en el fondo nos queremos y respetamos. Y no voy a formar un debate interminable con él, era broma. Simplemente voy a intentar aportar cosas para el que me quiera leer.
El Cosmos Diseñado: Por qué la Ciencia del Siglo XXI apunta hacia Dios Durante el último siglo, una narrativa popular sugirió que la ciencia y la fe estaban en una "guerra de suma cero": cuanto más explicaba la ciencia, menos espacio quedaba para Dios. Sin embargo, los descubrimientos más recientes en astrofísica, biología molecular y matemáticas han invertido esta tendencia. Hoy, el rigor científico no solo es compatible con el teísmo, sino que, para mentes brillantes como el Padre Manuel Carreira, en el que me voy a basar bastante en este primer escrito, la estructura misma del universo hace que la hipótesis de un Creador sea la más razonable y lógica. 1. El Padre Manuel Carreira: La autoridad del científico-creyente No se puede hablar de la relación entre el cosmos y Dios sin mencionar al Padre Manuel María Carreira Vérez (1931-2020). Su figura es fundamental porque rompe el estereotipo del religioso sin formación técnica. Asesor de la NASA y Astrofísico: Carreira era doctor en Física por la Universidad Católica de Washington y licenciado en Teología. Su prestigio le llevó a colaborar como asesor de la NASA en proyectos espaciales y a ser miembro del Observatorio Vaticano. Durante décadas, enseñó Astronomía en EE. UU. y Filosofía de la Naturaleza en España. Se doctoró en la Universidad Católica de América, con una tesis sobre rayos cósmicos dirigida por Clyde Cowan, físico descubridor del neutrino. Su visión del Método Científico: Carreira defendía que la ciencia estudia el proceder de la materia (cómo se mueve), pero es incapaz de explicar el ser de la materia (por qué existe). Para él, la ciencia tiene "fronteras": no puede medir la libertad, el amor o el sentido de la vida, pero puede señalar con precisión dónde termina lo material y dónde debe empezar la reflexión metafísica. 2. La Falacia del Azar como Explicación Un punto central en las conferencias del Padre Carreira y en otros autores es el desmantelamiento del azar como fuerza creadora. El azar no es una causa: Para Carreira, el azar es simplemente la confesión de que no conocemos la causa. Sostener que el universo es fruto del azar es, según él, renunciar al método científico, que siempre busca una razón suficiente. Si el universo es un efecto inmenso, debe tener una causa proporcionada: una Inteligencia inmaterial y poderosa. La crítica a Stephen Hawking: Carreira fue muy vocal contra las tesis tardías de Hawking. Cuando Hawking afirmó que "el universo puede crearse a sí mismo de la nada debido a la gravedad", Carreira señaló la contradicción lógica: para que haya gravedad, debe haber materia o leyes físicas previas. La "nada" absoluta no tiene leyes. Por tanto, el paso de la nada al algo requiere una potencia infinita que no sea material. 3. El Ajuste Fino y el Principio Antrópico La ciencia ha descubierto que las constantes físicas del universo (la velocidad de la luz, la fuerza de la gravedad, la carga del electrón) tienen valores extremadamente precisos. Precisión de cirujano: Si la fuerza nuclear fuerte fuera solo un 2% distinta, los átomos no se habrían formado. Si la densidad del universo primitivo hubiera variado en una trillonésima parte, el cosmos habría colapsado o se habría expandido tan rápido que no existirían galaxias. El Principio Antrópico: Este ajuste llevó a científicos (no solo teólogos) a formular que el universo parece estar "diseñado" para que existiera un observador inteligente. Como decía Carreira: "El universo está ajustado con una precisión de 50 decimales para que tú puedas estar hoy aquí". 4. La Biología y la "Programación" del ADN El ADN es el mayor sistema de almacenamiento de información conocido. Información vs. Materia: Una proteína no es solo una cadena de aminoácidos; es una cadena con un orden específico que cumple una función. La probabilidad de que una sola proteína funcional se forme por azar es tan baja que ni siquiera la edad del universo (13.700 millones de años) bastaría para que ocurriera. El Programador: Si encontramos un código fuente (información), la lógica nos dice que hay un programador. El ADN es un código de una complejidad que supera cualquier software humano. 5. El Testimonio de la Excelencia: Los Premios Nobel Un argumento poderoso contra la idea de que "ser científico es ser ateo" son las estadísticas de los Premios Nobel. González-Hurtado señala que: El 97% de los Nobel de Física son creyentes: En el último siglo, la abrumadora mayoría de los galardonados en ciencias se han declarado teístas o religiosos. Albert Einstein: Aunque no creía en un Dios que interviene en los asuntos cotidianos de los hombres, Einstein sentía una "religiosidad cósmica". Afirmaba que "la inteligencia superior que se revela en las leyes de la naturaleza" le dejaba atónito. Para él, el universo era comprensible porque había sido "pensado". Einstein criticaba el "ateísmo fanático" y creía en un Dios que se revela en la armonía de lo existente. Su célebre frase, "Dios no juega a los dados", era una defensa de la causalidad y el orden frente al caos del azar. Max Planck: El padre de la física cuántica fue aún más lejos: "Considero la conciencia como fundamental. Considero la materia como derivada de la conciencia... No hay materia como tal, todo proviene de una fuerza que hace vibrar las partículas y las mantiene juntas en el sistema solar del átomo". Para Planck, esa fuerza era Dios. Conclusión No debemos pensar que Dios existe "a pesar" de la ciencia, sino que Dios existe debido a lo que la ciencia nos muestra. Desde el Big Bang (que exige una causa inmaterial) hasta el ADN (que exige una inteligencia), el rastro de un Creador es hoy más visible que nunca. Como recordaba el Padre Carreira, somos el único rincón del universo donde la materia ha cobrado conciencia para poder decir al Creador: "Entiendo lo que has hecho". Dicho de otro modo, la ciencia no nos dice "quién" hizo el mundo, pero nos da las pruebas físicas de que "Alguien" tuvo que hacerlo.
La "Materia Oscura" y la "Energía Oscura": El 95% del Enigma Si el universo que vemos (estrellas, planetas, nosotros mismos) fuera un libro, la ciencia moderna nos dice que solo somos capaces de leer el 5% de sus páginas. El resto está compuesto por dos "fantasmas" físicos que el Padre Carreira utilizaba para demostrar la humildad que debe tener el científico ante la creación: 1. La Materia Oscura: El pegamento invisible Se detectó al observar que las galaxias giran mucho más rápido de lo que deberían según la materia que "vemos". Para que no salgan despedidas, debe haber una masa invisible que las mantenga unidas. La precisión del diseño: El Padre Carreira explicaba que esta materia no es solo un dato curioso; es una condición necesaria para nuestra existencia. Si la proporción de materia oscura hubiera sido ligeramente distinta, las galaxias nunca se habrían condensado a partir del gas primitivo. Para Carreira, esto refuerza la idea de un Ajuste Fino (Fine-Tuning) que no admite el azar: el universo fue "pesado" con una precisión milimétrica desde su origen para permitir la estabilidad. 2. La Energía Oscura: El motor de la expansión A finales de los años 90, se descubrió que el universo no solo se expande, sino que lo hace de forma acelerada. Algo está "empujando" el espacio, venciendo a la gravedad. A esto se le llamó energía oscura (el 70% del cosmos). Stephen Hawking intentó explicar que el universo pudo surgir de la nada mediante leyes como la gravedad. Carreira replicaba con lógica aplastante: "La gravedad no es 'nada'; es una propiedad de la materia y el espacio. Hablar de energía oscura o gravedad antes de que exista el universo es un error de categoría". Para Carreira, la energía oscura es la prueba de que el universo tiene una fuente de energía externa que le dio el "impulso inicial" y lo mantiene en movimiento. La justificación contra el azar en lo desconocido Es común que el pensamiento materialista diga: "Lo que hoy no explicamos (como la materia oscura), lo explicará la ciencia mañana, sin necesidad de Dios". Pero Carreira y otros autores responden con una lógica diferente: El azar es una rendición intelectual: Carreira sostenía que el azar es un concepto matemático (probabilidad), no una causa física. Decir que el 95% del universo es "azaroso" porque no lo conocemos es negar la base de la ciencia: que el universo es inteligible (que tiene leyes). La Inteligibilidad: Si el universo fuera fruto de un caos azaroso, no habría matemáticas que pudieran describir la materia oscura ni leyes que rigieran la energía oscura. El hecho de que podamos medir indirectamente aquello que no vemos demuestra que el universo tiene una estructura racional. Relación con los Nobel: Por esto, el 97% de los Premios Nobel de Física, como Max Planck, terminan reconociendo una "Mente" detrás. No es que usen a Dios para "tapar huecos" de ignorancia, sino que el orden que descubren en esos huecos (incluso en la materia oscura) es tan sofisticado que solo una Inteligencia puede ser su causa. En resumen, la materia y energía oscuras no son "vacíos" de la fe, sino evidencias de la inmensidad de una obra que supera nuestra capacidad de percepción sensorial, pero no nuestra capacidad de razonamiento lógico. Como decía el Padre Carreira, el hecho de que el hombre (esa pequeña parte del 5% de materia visible) pueda teorizar y entender el 95% restante del universo invisible, es la prueba definitiva de que nuestra inteligencia está emparentada con la Inteligencia que diseñó el cosmos.
Solo tengo un comentario: metafísica. En tu discurso no hay nada de ciencia sino es tu opinión. O la opinión del Padre Carreira. No hay un solo dato científico en lo que has expuesto. En ciencia hay cosas que ocurren sin ninguna razón. Hay procesos espontáneos, hay procesos estocástcos. El azar existe. Entiendo que para muchos se necesite pensar que el ser humano sea especial, pero eso es un pensamiento personal y subjetivo. El antropocentrismo no es científico. La vida se explica por la inmensa cantidad de planetas que existen. Esta discusión no es científica sino filosófica. Repito, no hay ninguna evidencia científica para afirmar o negar a Dios. Sent from my iPhone using Tapatalk
Muy interesante este tema, el eterno dilema de la Humanidad. Ni ateo , ni agnóstico, me declaro dudoso. Pero gracias a las cofradías y a algunas devociones (Gran Poder, Victoria, ...) mi vida se inclina hacía la creencia en Dios, en Jesús de Nazaret y sus enseñanzas. Sigo siendo nominalmente católico pero no practicante, y ahora no me haría hermano de ninguna por coherencia. Pero seguiré hasta mi último aliento siendo hermano. Me viene a la memoria el dicho aquel de "no creo en Dios hasta que voy en un avión y empiezan las turbulencias.." Pues eso.
Este debate es eterno. Creo que nadie puede convencer a nadie de una cosa ni de la contraria. La fe es una Gracia que Dios nos regala, no hay más. El que no quiere creer nunca lo hará aunque vea resucitar a un muerto (Lázaro por ejemplo).
En el universo hay 200 mill billones de estrellas (un dos seguido de 23 ceros), el que haya vida en la Tierra no es nada extraordinario debido a la cantidad de planetas que existen. Una vez que se da uno cuenta de ello es muy fácil aceptar que la ciencia no apunta a nada ajustado para que aparecieran unas moléculas autoreplicantes. La segunda parte es la pregunta es '¿por qué?', pero esa pregunta no es científica, todo empieza con el Big Bang. No tiene un porqué. El método científico no busca razones, busca describir la naturaleza. Pero en defintiva que todo es opinión de cada cual, ¿que uno quiere creer que la ciencia apunta a Dios? Está en su derecho, ¿que otros como yo creen que no apuntan a Dios ni tampoco lo niegan? es nuestra opinión. En definitiva, es una cuestión subjetiva. Si como dice @Vaisband Dios fuera científico estaría aceptado como tal por parte de la ciencia. Obviamente el que haya científicos ateos, agnósticos, creyentes, teistas, deistas y de todo tipo de pensamientos es la prueba feaciente de que no hay nada científico en creer (o no creer) en Dios.
Estimado Antonio. Entiendo perfectamente tu postura y, de hecho, estoy de acuerdo contigo en tu premisa fundamental: esta es, en última instancia, una discusión filosófica y metafísica, no estrictamente científica. Tienes toda la razón en que la ciencia empírica, por definición metodológica, no puede poner a Dios en una ecuación ni medirlo en el acelerador del CERN. La ciencia estudia el comportamiento de la materia y la energía en el espacio-tiempo. Sin embargo, lo que sostengo no es que la ciencia "demuestre" a Dios como quien demuestra el bosón de Higgs, sino que la ciencia proporciona los datos empíricos objetivos a partir de los cuales la deducción metafísica más razonable es la existencia de una inteligencia ordenadora. Permíteme abordar tus puntos desde la propia física, me da hasta vergüeza rebatirle esto a un catedrático, pero allá voy: 1. Sobre el azar, los procesos estocásticos y las cosas que ocurren "sin razón" Mencionas que en ciencia hay procesos espontáneos y estocásticos, y que "el azar existe". Como experto en Física de Partículas, sabes mejor que nadie que la mecánica cuántica es probabilística y no determinista. Sin embargo, que la desintegración de un isótopo o la fluctuación cuántica en el vacío sean procesos estocásticos no significa que ocurran "sin razón" o que surjan de la "nada" absoluta. En física cuántica hay procesos estocásticos (probabilísticos), como la desintegración radiactiva. Son "espontáneos", sí, pero no ocurren sin razón ni surgen de la nada. Requieren que existan partículas previas, campos cuánticos, el espacio-tiempo y las leyes de la termodinámica. El azar es una herramienta matemática para describir la distribución de probabilidades dentro de un sistema físico que ya existe y tiene reglas fijas. Elevar el "azar" a la categoría de fuerza creadora original que de la nada absoluta generó las propias leyes físicas es un salto filosófico (materialismo), no un dato empírico. 2. Sobre la falta de "datos científicos" Dices que no he aportado un solo dato. Hablemos entonces de las constantes libres de la física y la cosmología. El Principio Antrópico Fuerte no es una invención teológica, es un debate originado en la astrofísica frente a la incomodidad del Ajuste Fino. El Principio Antrópico no es un invento teológico, es un concepto acuñado en 1973 por el astrofísico Brandon Carter y respaldado por otras figuras. Los datos científicos están ahí: si la relación entre la fuerza electromagnética y la fuerza gravitatoria ( N ≈ 10 elevado a 36) variara en una fracción minúscula, las estrellas no tendrían la presión y temperatura necesarias para fusionar elementos pesados. Si la resonancia del carbono-12 (el estado de Hoyle) no estuviera sintonizada exactamente a 7,65 MeV, el universo carecería del carbono necesario para la química de la vida. Roger Penrose (Premio Nobel de Física) calculó la bajísima entropía inicial del universo requerida para que existiera la Segunda Ley de la Termodinámica y la estructura cósmica actual, dándole una probabilidad de 1 entre 10 elevado a 10 y a su vez elevado a 123 (no sé escribir aquí las potencias, lo siento), es decir, un número tan extremadamente pequeño que contiene muchísimos más ceros que átomos hay en el universo observable. Estos son datos científicos estrictos, no opiniones subjetivas. Interpretar que este ajuste milimétrico es un "accidente feliz" es una postura válida, pero es metafísica, no ciencia. 3. Sobre la inmensa cantidad de planetas Argumentas que la vida se explica por la inmensa cantidad de exoplanetas. Ese argumento estadístico sirve (hasta cierto punto) para justificar la biología una vez que tienes un universo adaptado para la vida. Pero no resuelve el problema cosmológico: ¿por qué las leyes fundamentales de este universo permiten la formación de estrellas, planetas y química orgánica en primer lugar? La lotería de los planetas requiere que primero exista un "casino" cuyas reglas permitan jugar. Incluso asumiendo miles de millones de planetas habitables, las matemáticas de la biología molecular no cuadran. La formación de una única proteína funcional a partir de aminoácidos aleatorios tiene una probabilidad de aproximadamente 1 entre 10 elevado a 164. El número estimado de átomos en todo el universo observable es "solo" de 10 elevado a 80. Matemáticamente, no hay suficientes planetas ni suficiente tiempo (13.700 millones de años) para que la complejidad informática del ADN surja por ensayo y error ciego. Por último, estoy totalmente de acuerdo en que la afirmación "Dios existe" es una deducción metafísica. Pero afirmar que "el universo se explica a sí mismo mediante el azar ciego sin propósito" es exactamente otra deducción metafísica. La diferencia radica en qué hipótesis explica mejor el asombroso orden matemático, la inteligibilidad y la estructura del Modelo Estándar que tú mismo estudias. Como decía Max Planck (y él de física de partículas sabía un poco): "Para el creyente, Dios está en el principio; para el físico, está al final de todas las investigaciones". Un abrazo y gracias por el debate.
Todos tus argumentos son muy interesantes pero son metafísica. En ciencia no hay razón para las cosas, confundes, permite que te diga, causa con razón. No hay ninguna razón científica para Dios, o para negar a Dios. Es algo personal. Que para ti sea metafísicamente lógico la existencia de un hacedor no implica que para mi lo sea. Creo que es un error buscar Dios usando fisica de particulas o la probabilidad de que existan proteínas. Sent from my iPhone using Tapatalk
Cuando alguien me pregunta si creo en Dios, yo siempre respondo: ¿Para ti qué es Dios? Muchas conversaciones interesantes a partir de ese punto. Enviado desde mi moto g86 power 5G mediante Tapatalk
Hace poco leí algo muy interesante y es que si una civilización hubiera aparecido en una décima parte de la edad actual del universo, muchos fenómenos cosmológicos que hoy podemos conocer para ellos sería imposible. A la vez, si apareciera dentro de diez veces esa edad, tampoco serian accesibles a la observación muchos otros fenómenos cosmológicos. La conclusión era que vivimos en una “época privilegiada” para hacer cosmología. Yo me pregunto si no esa conclusión no es en cierto modo soberbia. Como sabemos que parte de la ciencia escapa a nuestra observación y estudio por estar en un lugar o época ciega a la información necesaria para acceder a dicho conocimiento? Creo que la búsqueda de Dios a través de la ciencia puede ser una búsqueda estéril entre otros, por ese motivo. No digo que no se intente, pero la falta de resultados no debe ser descorazonadora. La búsqueda segura es a través de la fe si se tiene.
El axioma principal de la física es que sus leyes son universales, es decir se cumplen en cualquier parte del universo y tenemos mediciones sobre el universo 3 minutos después del Big Bang. Así que no hay ciencia que no hayamos observado.