Esa amplísima mayoría ha entendido que no necesita ser activista. Lo que va a darle la puntilla a la tauromaquia no son las protestas. En una década, cuando la gente que tiene entre 20-40 años llegue a los órganos de poder se empezará a cortar el grifo de dinero público, se eliminará cualquier beneficio fiscal , y sobre todo: dejará de haber espectadores. Dejará de ser rentable, simplemente. y es más, ese público latino americano que paga lo que sea por venir aquí a los toros, desaparecerá porque la juventud ya vive en países sin corridas. Y sólo hay que ver el número de festejos hoy y compararlos con hace 10, 20 , 30 años. El que quiera vivir con una venda en los ojos…pues nada oye, que disfrute de lo que queda. Y repito lo que ya he dicho hace un par de mensajes…el activista ahora es el taurino, se han quedado los que más que una afición tienen un objetivo que ya es político. Ir a los toros hoy es activismo, no te equivoques. Y sois muy pocos.
Si la tauromaquia se pierde no se puede hacer nada. Esto durará lo que tenga que durar o hasta que resulte económico. ¿O el día que la SS no sea rentable te van a cortar avenidas y calles ? Por supuesto que es una afición muy minoritaria e incluso de postureo ultimamente... pero es lo que hay. También tiene que ver que el toreo lo hayan politizado, porque apenas hay personas que les resulte indiferente. Lástima, era una fiesta donde se reunía cualquier persona con independencia de su ideología. Por eso pienso que lo que hay es morantismo y no una afición verdadera por los toros. Y reitero una verdadera pena que se haya perdido la idiosincracia del Coso más importante de España.
El toreo como tantas otras cosas. Nos quieren ver enfrentados porque así somos más fácilmente manipulables. El que no piensa igual que yo, pasa a ser el enemigo. Y lo triste es que cada vez hay más gente que compra este discurso.
Toros. Política. Política. Toros. ¿Cabe en alguna realidad la posibilidad de desligar estos dos hechos sociales? Si me remonto a pasados remotos, la prohibición de los toros por parte de Carlos IV, debido a la presión del sector afrancesado alrededor de su reinado, no estuvo exento de matices políticos. Tampoco lo estuvo la recuperación de esta fiesta por parte de José Bonaparte, intentando años más tarde estrechar lazos con el pueblo español. Retrotrayéndome más, la bula del Papa Sixto V que intentaba acabar con estos festejos sigue siendo política, al igual que la decisión de obviarla por parte de Felipe II. En un contexto mucho más cercano, en época de guerra civil, las manos alzadas se abrían o se cerraban dependiendo de donde se trenzara el paseíllo. A más de uno este hecho estuvo a punto de jugarle una triste faena. Llegando a nuestra actual circunstancia política, ver a Antoñete e ir al Bocaccio era hacer política, al igual que lo es cabalgar junto al maestro cigarrero o aparecer con él en Zahariche durante la campaña electoral. Toros. Política. Política. Toros. Cambiando de tercio, sobre el hecho de la financiación pública de la tauromaquia, no creo que haya mucho que decir. El dinero público no va destinado a aquello que le interesa al ciudadano español ni mucho menos en consecuencia con el capital que este dinero puede generar para su país. Al despropósito de la subvención del cine nacional me remito. En esa línea, disfrutaremos al ver los malabares de mantener el discurso ecologista tras retirar fondos que no solo mantienen un festejo un día en concreto, sino que protegen más de medio millón de hectáreas de nuestro campo. Pero el discurso que importa es el que uno mismo intenta mantener en coherencia con sus principios. Un hecho indudable es que la tauromaquia española ya se ha desvergonzado, tras 20 años de continuo acoso y derribo, donde hemos tenido que soportar de nuestro lado justificaciones lastimeras en los peores platós televisivos dando argumentos que no convencen a nadie, y se vuelve a erguir como la realidad que es, inclusive con toda su crudeza. Ya basta de intentar pintar de colores la fiesta para ganar el favor de aquellos que con el alegato más hipócrita intentan que desaparezca. Si debe desaparecer, que lo haga de pie. Respecto a esto último de desaparecer, ahondo ahora en los últimos datos que tenemos. En Madrid, el abono de San Isidro ha crecido en 4 años de 14.000 abonados a 18.500 en una plaza con capacidad alrededor de 23.600 espectadores. En Sevilla, el abono ha subido un 34,60% este año respecto al anterior. En 2025 se han dado 619 festejos más que en 2024 (no todos con lidia). Hay ferias que van aumentando tímidamente su cartel, véase Córdoba. Así como hay plazas que se van recuperando, tras tantas que hemos perdido. En cuanto a la desvergüenza (torera), véase que hoy Morante ocupa la plana mayor del diario El Mundo, y que este aparece tambien en El País. Periódicos no sospechosos de comulgar con la ideología que se le atribuye hoy en día a los toros. Llegamos entonces a los jóvenes. Esos que abanderan el futuro de la fiesta. Los que acuden como «activismo político». Todo el mundo sabe qué postura. Este que escribe está lejos de defender el histrionismo taurino, la idolatría torera, el «FOMO» taurómaco. Pero en un acalorado debate, tras presenciar el intento de apertura de la Puerta del Príncipe el pasado jueves, llegamos a un consenso. El público es el mismo de siempre y no se parece a ninguno anterior. Con su diversidad y su riqueza. Es el público circense que pedía el salto de la rana del diestro cordobés. Es el público exigente que lleva a José a lidiar en Talavera. El público juvenil que lleva a Jesulín en sus carteras y el público que siempre tiene en la boca «todo tiempo pasado fue mejor». El público evoluciona, pero no como conjunto, sino que lo hace de manera individual y eso se refleja en su cómputo. Es lo que lo hace igual que siempre y distinto al anterior. ¿Significa esto que la cantera «activista» vaya a asegurar el futuro de la fiesta? No, al menos a título personal no descarto su prohibición. Pero ahí está la grandiosidad y eterna paradoja de la tauromaquia (y en parte de la cultura), su prohibición nos volvería a convertir de conservadores a revolucionarios. Porque no deja de ser una cuerda tensa la relación entre política y toros. A corto plazo, y mirando al vecino del norte, los toros allí también están amparados por la ley. Si nos prohíben aquí, siempre quedará ¿Nimes?
No creo que hubiera en ninguna época tanta polarización con respecto a este mundo. Seguramente habría muchísima indiferencia, cosa que hoy no abunda, porque la gente compra el paquete ideólogico completo. No hace falta irse a Nimes, me voy a las tierras de mi tio en la que podemos hacer una corrida y hacerle de todo al toro. (Hipérbole máxima)
¡Impresionante David de Miranda en la Maestranza en la tarde de ayer!!.... Yo hasta creo que la Señora Presidenta le birló un trofeo: O la segunda oreja del sexto....o hasta el rabo del tercero. Pero bueno.... eso queda para la contabilidad y estadísticas... Lo importante fue que....: ¡¡Vaya tarde tuvo!! Saludos taurinos. .
El toro tuvo menos clase que el tercero por tanto la faena fue menos rotunda hasta que llegaron las mondeñinas finales y la estocada cayó un poco desprendida. Ahí pudieron estar las causas de que no le dieran la segunda oreja del sexto.
¡¡Impresionante corrida la de ayer del Parralejo!! Esto es un ejemplo claro de una ganadería que sabe cuidar su cabaña brava, porque en general todos los toros embistieron, aunque es cierto que unos más que otros, como fue el caso del tercer toro de nombre "Secretario", un toro que era de vuelta al ruedo y que la presidenta tuvo el buen criterio de conocerla, incluso en los tendidos se escuchó el típico grito de "indultarlo", espero que fuese de broma, porque fue un magnífico toro, pero tratándose de una plaza de 1 categoría como es La Maestranza, se quedó algo corto para merecer el indulto. Sin embargo, no dejó de ser un gran toro que fue muy completo en todas las partes de la lidia, incluyendo en el caballo, una suerte hoy en día muy infravalorada, pero que tiene su importancia. En cuanto a David de Miranda sin duda ahora mismo está como si estuviera tocado por una barita mágica, toreo de manera excelente, estando a la altura del tercer toro y muy por encima del tercero, que había que saber administrar bien sus exiguas embestidas, una Puerta del Príncipe muy merecida. Por otra parte, no fue la tarde de Justo y Urdiales, ojalá tengan más suerte en otras tardes, ahora creo al menos podrían haber cortado una oreja cada uno si las peticiones no se hubiesen enfriado.
Pero son cosas que pasan, no es cosa de este año, un mismo toro puede coger al torero y a 2 banderilleros y que el siguiente coja a otro, o que pasen tardes y tardes sin que pase nada, es cuestión de azar
Bueno, lo de Morante del otro día fue pura mala suerte, lo de hoy ha sido que no le ha quedado otra. Vaya gatitos se ha traído Victoriano del Rio a Sevilla...
Bienvenido al foro, y gracias por tan magnífico primer mensaje, a puerta gayola. Ole. Me encanta vuestro optimismo, de verdad, disfrutadlo mientras dure. Pero Nimes también caerá, es cuestión de tiempo. Puede que ese repunte, que ese fenómeno que es Morante, sea el canto de Cisne de todo esto. Lo que más pena me daría son esas hectáreas , conozco unas cuantas de ellas. El campo y la cría es lo mejor de esta fiesta, y sí, entiendo muy bien que una cosa no es posible sin la otra. Para el que dice que en su finca pueden hacerle de todo al toro….ya y organizar peleas de perros, pero es ilegal. Menuda cosa sería, corridas clandestinas. Qué decadencia.