Actualidad Opinión

¿Volveremos a Resucitar?

Por David Alfonso González

Estamos ante la que quizás sea la Semana Santa más compleja de cuantas haya vivido esta  generación. Cierto es que la fiesta ha logrado superarlo todo: guerras, invasiones, lluvias… y hasta  a otras pandemias. En nuestros días, hemos sido capaces de superar aquello de asomarse a la  torre de la iglesia y decir “hay nubes que vienen de Huelva” con sofisticadas aplicaciones  informáticas… pero algo tan microscópico como un virus ha sacudido los cimientos no ya de la  Semana Santa, sino de toda la Humanidad. 

La COVID-19 ha hecho que las ausencias aumenten, nuestros hábitos varíen de forma radical y  hayamos agregado a nuestro léxico diario palabras hasta ahora impensables: “toque de queda”,  “desescalada”, “nueva normalidad”, … y lo peor de todo: ha asestado un golpe brutal (¿quizás  definitivo?) a nuestra sociedad en todos sus ámbitos. Y la Semana Santa, como parte de la misma,  evidentemente no podía ser ajena a ello. 

El año pasado por estas fechas estábamos en casa confinados pegados a las RRSS para ver como  las puertas de nuestros templos se llenaban de flores. Teníamos la ESPERANZA de que el año que  viene pudiésemos volver a vivir una nueva Semana Santa en toda su plenitud, pero la realidad se  ha encargado de quitarnos esa idea. Y eso ha hecho que cunda el desánimo. Debido a las  consecuencias de la pandemia, mucha gente se encuentra baja de moral y llenando las consultas  de los psicólogos. Todo es muy duro en estos días. 

Pero no olvidemos que para nosotros los cristianos siempre queda la ESPERANZA DE LA  RESURRECCIÓN. La última de las cualidades que salió de la mítica caja de Pandora es la que nos  demuestra que siempre hay una luz al final del túnel. Al igual que aquellos cristianos que hace dos  mil años se vieron desamparados al perder a su referente, así nos sentimos hoy los cofrades.  Aquellos primeros seguidores de Cristo, ciegos en su ignorancia, creyeron que todo estaba perdido  cuando Jesús murió en la cruz. Sin embargo, hubo quien supo desde el principio que todo había  terminado para volver a empezar. Y solo tres días tardaron en ver cuán equivocados estaban y que  después de la muerte siempre hay VIDA. 

Hoy en día Cristo no muere en una cruz. Lo hace en las UCI de nuestros hospitales. No hay  latigazos en su espalda, pero si tenemos sanitarios castigadísimos porque hay muchos de los  nuestros que aún no se han enterado del escenario que estamos viviendo. No hay llagas en el costado, pero si familias rotas por el dolor de haber perdido a sus seres queridos por este maldito  virus. Pero para todos ellos hay un hálito de ESPERANZA. Al igual que hace 2000 años,  volveremos a RESUCITAR. Nuestra Semana Santa está herida, con sus imágenes en las iglesias  deseosas de bañarse en la luz de la primavera de la ciudad… pero se sobrepondrá. 

Cristo Resucitado es el mejor ejemplo de que por muy oscura que sea la noche, y cuanto más  negra sea, más cerca está la Aurora de un nuevo día. No hay oscuridad que haya ganado nunca a  la luz. Cierto es que la espera es dura, a veces desesperadamente larga, pero compensa al final.  Seamos seguidores de Cristo. Seamos portadores del mensaje de ESPERANZA que emana de Su  gloriosa y triunfal RESURRECCIÓN. 

Porque para nosotros los cristianos, después de la muerte siempre hay vida. Y es por ello que la  pregunta que titula este artículo se responde sola: SÍ, VOLVEREMOS A RESUCITAR. 

Related posts

Galería: Veneración al Varón de Dolores

Redacción El Foro Cofrade

Los deberes del nuevo Consejo (III): La Carrera Oficial

Redacción El Foro Cofrade

Carta del Hermano Mayor de la Sed a sus hermanos

Redacción El Foro Cofrade

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar leer más